martes, 2 de diciembre de 2008

ARTÍCULO SOBRE VILLOTA Y AMÉZOLA EN LA REVISTA "ANTZINA"


















En el último número de la revista vasca de genealogía e historia local "Antzina"(http://www.antzinako.org/Revistas/Antzinako_6.pdf) se puede leer un amplio artículo sobre Villota y Amézola del que soy autor.
En el mismo resumo todos mis descubrimientos sobre el tema y sobre la polémica de las primeras medallas olímpicas españolas, así mismo hago públicas mis sospechas sobre la identidad de Amézola.
Estoy muy agradecido a la asociación Antzinako por la cuidada presentación del artículo y por el trato que me han dispensado. Quizás mi madre no esté tan contenta porque me han "cambiado" el segundo apellido, en lugar de Rivas han puesto Arribas... bromas aparte: eskerrik asko.
He aquí el artículo:

"VILLOTA Y AMÉZOLA"

DESBARAJUSTE OLÍMPICO

“A las ideas hay que aplicarles el cauterio y a las personas hay que tratarlas con consideración”.
Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, Marqués de Villaviciosa de Asturias (1870-1941).


Este pasado verano la fiebre olímpica inundó los medios de comunicación y prácticamente todos publicaron especiales sobre Beijing 2008 que contenían la historia de los Juegos Olímpicos y la trayectoria de los deportistas españoles.
Leímos cosas como estas: “En París 1900 España inauguró su medallero con el oro de los pelotaris Villota y Amézola y la plata del Marqués de Villaviciosa en tiro”, algunos aumentaron la confusión al afirmar que la medalla del Marqués fue de tiro con arco, otros publicaron que no sabía nada del torneo de pelota vasca, ni cuando se jugó, ni donde, ni cual fue el resultado.
Aquellos lectores más inquietos que acudieron a las webs del Comité Olímpico Internacional (1) y del Comité Olímpico Español (2) para aclarar las ideas, fracasaron en su objetivo. El COI omitía la medalla del Marqués de Villaviciosa, el COE afirmaba que la medalla de los pelotaris procedía “de los archivos del COI” y la de Villaviciosa “de la Academia Olímpica Española”. Esta disparidad de criterios provocó una cierta polémica (3) al ganar el tirador de esgrima José Luis Abajo una medalla de bronce y proclamar a los cuatro vientos TVE y casi todos los demás medios que se trataba de la medalla número cien del olimpismo patrio. Cualquiera que acudiera a la web del COI o a recursos como Wikipedia y se molestara en hacer cuentas adivinaba que faltaba una para la centena…

El origen de este lío está en los supuestos Juegos Olímpicos que se disputaron en París en 1900. Y digo supuestos porque lo que se celebró en París aquel verano no fueron unos JJOO, sino una Exposición Universal, en el marco de la cual se disputaron una larga serie de competiciones deportivas y pseudo deportivas (34 en total, con 58.781 participantes de 30 países) para profesionales y aficionados llamadas “Concursos Internacionales de Ejercicios Físicos y Deportes”. No hubo ceremonias de inauguración ni clausura, no hubo entrega de medallas, no se pronunció el termino “Juegos Olímpicos” ni una vez, ni nadie tuvo la sensación de estar participando en unos JJOO…
Pero el Barón de Coubertin y el COI, a pesar de la vergüenza que les abrumaba, hicieron de tripas corazón y colocaron aquellos “Juegos Fantasma” en su palmarés, y dejaron que cada país escribiera su historia a voluntad. Concretamente en España, a partir de los años 60, empezó a circular el dato de que don Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa de Asturias, había participado en París 1900 en la prueba de “tiro al pichón” y había ganado la medalla de plata. La leyenda adquirió diversas variantes (como toda leyenda urbana que se precie), así en ocasiones se le llama “Santiago” Pidal en lugar de Pedro, y en ocasiones se dice que fue un torneo de tiro con arco. ¿Se imaginan la caza de pichones con arco y flechas?...evidentemente fue con armas de fuego (calibre 12, cañón largo)...
El historiador olímpico Juan Fauria García (4) lleva muchos años proclamando que ese torneo de tiro al pichón (“Premio del Centenario”) disputado en el “Bois de Boulogne” el 19 y 20 de junio de 1900, fue para profesionales y tenia un premio de 5000 Francos para el ganador. No fue olímpico y mantenerlo en el medallero es un error, pero no parece que la Academia Olímpica Española tenga ninguna intención de rectificar.

En 1998 un historiador llamado Bill Mallon publicó un libro (“The 1900 Olympic Games. Results for All Competitors in All Events, with Commentary”) en el que aplicando cuatro reglas (ser pruebas para amateurs, abiertas, internacionales y sin “handicaps”) clasificaba las pruebas deportivas de la Exposición de París 1900 entre “olímpicas” y “no olímpicas”. Mallon rescataba del olvido dos torneos de pelota vasca disputados, uno para profesionales (por lo tanto “no olímpico”), ganado por Barrenechea e Ituarte, y otro amateur (“olímpico”) ganado por Villota y Amézola. (5)
En 2004 el COI aceptó las conclusiones de Mallon y las aplicó, de esta forma Villota y Amézola (de los que la única información que teníamos eran sus apellidos y sus ciudades de procedencia: Madrid y Bilbao), se convertían en los primeros medallistas olímpicos españoles.
El COE aceptó la nueva medalla de oro, pero se negó a borrar la medalla de plata “fantasma” de don Pedro. Además en el hall de su sede madrileña sigue destacando una placa de mármol dedicada al Marqués de Villaviciosa como primer medallista español. Las protestas de varios historiadores y de don Jaime González Chas (tirador olímpico en cuatro Juegos y Presidente de la Asociación Nacional de Tiradores) (6) no han surtido efecto alguno.

LA PELOTA VASCA EN PARÍS 1900

“Por lo mismo que el señor Villota es un hombre fuerte, es generoso, atento y bueno con los humildes, a los que tiende con verdadero afecto y noble desinterés su mano de amigo.”
“S.”. “Gran Vida”, marzo de 1904.

La inclusión de la pelota vasca en el programa de 1900 provocó críticas y burlas hacia “ce jeu du Midi” (7), pero la insistencia de M.Petit, presidente de la Sociedad Vasca y bien relacionado con la organización de la Exposición, lo hizo posible.
Se convocaron tres torneos: uno profesional de cesta punta (con 800 Francos y el titulo de “campeones del mundo” en juego, al que se inscribieron tres parejas), uno amateur de cesta punta (con unos objetos de arte y el titulo de “campeones del mundo amateur” como premio, con dos parejas inscritas) y otro de pelota a mano para aficionados (al que no acudió nadie).
Los torneos tuvieron el frontón de la Sociedad de Pelota como sede, se trataba de una pequeña instalación situada en el número 26 de la calle Pauline Borghèse de Neuilly-sur-Seine, y los partidos se jugaron el 17, 19 y 21 de junio de 1900, aunque el éxito de público fue tal (hasta 1000 espectadores) que se programaron varios partidos amistosos durante el mes de julio.
Los inscritos en el torneo profesional fueron: Ángel Barrenechea y Juan Ituarte, ambos de Marquina (campeones) (8), Elicegui (¿Vicente Elicegui, el celebre pelotari de Rentería?) y “Abadiano” que quedaron segundos, y los franceses de Cambó (y hermanos) Pierre y Joseph Apesteguy (“Chiquito de Cambó”), que fueron últimos. Faltaban años para que Chiquito se convirtiera en la leyenda que aún se recuerda. El frontón de París lleva hoy su nombre.
Los resultados fueron los siguientes: el 17 de junio Elicegui-Abadiano ganaron a los hermanos Apesteguy 70-56.
El 19 Barrenechea-Ituarte baten a Elicegui-Abadiano por 70-62.
Finalmente, el 21, Barrenechea-Ituarte ganan a Chiquito de Cambó y su hermano por 90-72 tras un empate inicial a 67.
Recordemos que el COI no reconoce este torneo, que fue seguido con enorme interés por varios medios franceses de la época desde una perspectiva más antropológica que meramente deportiva (9).

¿Y el torneo amateur? ¿Cuál fue su marcador?
No hubo marcador. No se jugó ningún partido.
La pareja anfitriona (Maurice Durquetty y Etchegaray) se retiraron antes del partido por discrepancias sobre la organización (10) y los españoles Villota (“de Madrid”) y Amézola (“de Bilbao”) fueron proclamados “campeones del mundo amateurs de pelota vasca” y recibieron unos objetos de arte valorados en 150 Francos. 98 años después Bill Mallon los convirtió en “campeones olímpicos” y en 2004 el COI lo “bendijo”.
Las medallas olímpicas menos sudadas de la historia desde las ganadas por Nerón en el año 67.
Pero nada más sabíamos de ellos, y a poca gente parecía interesarle. Seguían siendo “Villota” y “Amézola”, sin nombre de pila, sin fotos, sin aparecer en ninguna parte, como unos parientes incómodos a los que no apetecía recordar.

Algunos hemos intentado remediar este extraño “castigo” investigando sobre ellos y hemos tenido éxito (por ahora) en un 50%.
Hace unos meses tuve la suerte de encontrar en el número de marzo de 1904 de la revista madrileña “Gran Vida” (11) un breve artículo-homenaje a don Francisco Villota Baquiola, en la que se comentaba que era el vigente campeón del mundo amateur de pelota vasca, título que había logrado en la Exposición de 1900.
El artículo estaba ilustrado con una foto histórica: Francisco Villota vestido de pelotari, con su cesta. Lo difundí en la red a través del portal “soitu” (12) y mi propio blog (13). Ningún medio se hizo eco de la noticia y la Academia Olímpica Española no respondió al correo electrónico que les envié informándoles del hallazgo.
Lamentablemente Francisco Villota no dice nada en “Gran Vida” de su compañero Amézola (ni lo menciona).
Francisco Villota Baquiola, nacido en Madrid, hijo de Luciano Villota Urroz y de Pilar Baquiola Villar, hidalgos ricos de Mioño (municipio de Castro Urdiales, Cantabria), licenciado en derecho en 1899, aparece con cierta frecuencia en la prensa madrileña deportiva de inicios del siglo XX como organizador y patrocinador de torneos de pelota en la capital y es uno de los dos primeros medallistas españoles…
¿Y Amézola?
Todavía no hay respuesta, mis “sospechas” (que quiero compartir abiertamente con ustedes) se orientan hacia una familia bilbaína de status socioeconómico elevado, como Francisco Villota, sólo alguien así podría haberse permitido acudir a la Exposición de París en 1900 como turista e inscribirse en el torneo amateur de pelota. Un esnobismo a disposición de muy pocos españoles de la época.
Los hermanos Amézola Aspizua se adaptan bien a este perfil. Su padre, don José Amézola Biriga, era uno de los principales empresarios del momento, y varios de ellos (Baltasar, Lauro, Valentín y en menor medida José, Martín o Ladislao) podrían ser el “Amézola” que buscamos, por edad y por su condición de deportistas aficionados (sportmen), lo atestigua el hecho de encontrarlos como socios del Athletic Club, el Real Sporting Club o el Club Marítimo del Abra (14) o como participantes en torneos de tiro al pichón o carreras de coches en varios diarios de la época.
Pero falta el dato que lo confirme, no existe una gran “X” que marque el lugar donde se esconde el tesoro (como en el caso de Francisco Villota y el artículo de “Gran Vida” de 1904).
Don Rafael de Amézola y Manso de Zúñiga (hijo de Lauro de Amézola Aspizua) me atendió muy amablemente en conversación telefónica desde su domicilio de Barcelona y me comentó que aunque su padre había sido puntista aficionado y conservaba cestas en su casa de La Rioja, no le había comentado nunca nada sobre su eventual asistencia a la Exposición de París ni sobre su participación en el torneo de cesta punta que nos ocupa. Tampoco tenía noticias sobre la participación de Baltasar u otro de sus tíos en aquel torneo parisino. Siendo don Rafael el último Amézola de su generación que sigue entre nosotros (y por muchos años) y el último que conoció a los eventuales protagonistas, las posibilidades de que alguien más pueda recordar algún dato que sitúe a alguno de los hermanos Amézola Aspizua en París en 1900 son muy escasas. Y eso siendo optimistas y confiando que se trate realmente de alguno de ellos y no de un “Amézola” de otra familia…
Pero seguiremos investigando e informaremos de cualquier nueva pista, se trata del primer vasco en unos Juegos Olímpicos y del primer medallista, merece ser rescatado del olvido. Animo a todos los interesados en estas cuestiones a colaborar en la búsqueda.

La pelota vasca nunca más ha estado en el programa oficial de unos Juegos Olímpicos, regresó como deporte de exhibición en París 1924, en México 68 y en Barcelona 92. También figuraba en la candidatura de Madrid 72.
Desgraciadamente el COI suprimió los deportes de exhibición tras los JJOO de 1992, por lo que no parece probable que alguien pueda acompañar en el palmarés a Francisco Villota y a (…) Amézola.
Primeros y últimos campeones olímpicos de pelota vasca.


Fernando Arrechea Rivas

Notas:

1. http://www.olympic.org/
2. http://www.coe.es/
3. http://www.soitu.es/soitu/2008/08/10/flts11/1218380873_502728.html
4. http://www.la84foundation.org/SportsLibrary/JOH/JOHv1n2/JOHv1n2d.pdf
5. Mallon, Bill. “The 1900 Olympic Games. Results for All Competitors in All Events, with Commentary.” McFarland, Jefferson, North Carolina and London, 1998.
6. http://olimpismo2007.blogspot.com/2008/08/carta-de-don-jaime-gonzlez-chas-al.html
7. Drevon, André. “Les Jeux olympiques oubliés. Paris 1900” CNRS Editions, Paris 2000. Pág.74-75.
8. “La Unión Vascongada”. San Sebastián. 24 de junio de 1900.
9. “Eskualduna. Journal Basque-Français Hebdomadaire”. Bayona. 22 de junio de 1900.
10. Mérillon, Daniel. (dirección)“Concours internationaux d´exercices physiques et de sports, Rapports”.Imprimerie nationale, Paris, 1901.Pág.84.
11. “Gran Vida”. Madrid, 01 de marzo de 1904.Pág.7.
12. http://www.soitu.es/soitu/2008/08/12/flts11/1218528597_717896.html
13. http://olimpismo2007.blogspot.com/2008/08/se-lalamaba-franciscofrancisco-villota.html
14. http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/vasconia/vas33/33159190.pdf


Fuentes principales consultadas:

Libros:
Drevon, André. “Les Jeux olympiques oubliés.Paris 1900” CNRS Editions, Paris 2000.
Mallon, Bill. “The 1900 Olympic Games. Results for All Competitors in All Events, with Commentary.” McFarland, Jefferson, North Carolina and London, 1998.
Mérillon,Daniel.(dirección) “Concours internationaux d´exercices physiques et de sports, Rapports”.Imprimerie nationale, Paris, 1901.

Prensa:
Eskualduna, Gran Vida, La Vie au Grand Air, Le Figaro, Le Temps, Unión Vascongada…

Agradecimientos: don Rafael de Amézola y Manso de Zúñiga (Barcelona), Biblioteca Nacional de España, Bibliothèque Nationale de France, Hemeroteca Digital Koldo Mitxelena (Diputación Foral de Guipúzcoa), Julie Brossard (Archivo Municipal de Neuilly-Sur-Seine).
Añadido el 07/12/2008: Con posterioridad al envío del artículo a los amigos de Antzinako caí en la cuenta de que el pelotari Vicente Elícegui había fallecido en mayo de 1900 de una terrible y rápida enfermedad a los 33 años, con lo que obvia y desgraciadamente, no podía ser el pelotari profesional que formó pareja con Abadiano en Neuilly-sur-Seine, tal y como yo aventuraba (entre interrogantes, no lo afirmaba) en el artículo.
Por descarte podemos afirmar que se trataba de José Elícegui, otro pelotari de la época especializado en cesta punta.
Disculpas.
Añadido el 21/12/08: el final de la historia está escrito aquí: