domingo, 14 de marzo de 2010

ABELARDO LÓPEZ MONTOVIO, "EL TRAGAMILLAS"


Hay viejas polémicas en la historia del olimpismo español que reaparecen de vez en cuando, cual Guadiana, siendo imposible evitarlo pese a ser polémicas artificiales y en realidad todo está aclarado hace decenios.
Un ejemplo claro de lo que comento es la participación en Amberes 1920 del nadador y auxiliar de la armada gallego Abelardo López Montovio (Cariño, La Coruña, 12 de abril de 1887- El Ferrol, La Coruña, 20 de marzo de 1963).
El COE lo incluyó en su base de datos y en sus libros durante muchos años hasta que la polémica se hizo pública (gracias a Joan Fauria y a un artículo suyo publicado en El Mundo Deportivo el 18 de febrero de 1994) y Abelardo (junto a todos los nadadores, jugadores de waterpolo, tenistas y atletas, listas sobre las que también había dudas) fue suprimido. Cualquiera que consulte la web del COE a día de hoy pensará que España no estuvo representada en Amberes en esos deportes.

Lo cierto es que Abelardo López, que era un nadador de largas distancias (una suerte de David Meca de su época), había sido descubierto por el diplomático Aguilar en América del Sur, y su "recomendación" llegó hasta el COE que decidió imponer su participación a la recién creada Federación Española de Natación con sede en Barcelona.
En el trasfondo de esta polémica menor se escondía el enconado enfrentamiento entre el Comité Olímpico Catalán y el COE, que a pesar de la aparente tregua obtenida en Amberes, tuvo varios episodios de guerra total como la candidatura de Barcelona a los JJ.OO. de 1924 o el "caso Abelardo".
El nadador gallego apareció en San Sebastián en la concentración previa al viaje y se negó a entrenar, sus relaciones con los otros nadadores y jugadores de waterpolo (todos catalanes) eran casi inexistentes y el ambiente estaba más que enrarecido.
Ajenos a esta realidad, algunos medios de Madrid (ABC, 29 de junio de 1920) hablaban maravillas de López Montovio y estaban seguros de la medalla de oro, se le dedicaban apodos como "el tritón", "el tragamillas", "el hombre hélice" o "el fenómeno natatorio".
Era obvio que en nuestro país no existía ningún tipo de cultura de la natación e ignoraban que Abelardo nunca había nadado en una piscina, ni conocía ninguna técnica, ni se había preparado en manera alguna.
Desde el COE argumentaban que "merecía ir a Amberes porque era todo un tío" y que había batido el récord del mundo de los 1.500 metros en una ocasión, desde Cataluña se comentaba con sorna que dicho récord debió de ser cronometrado "con un molinillo de café".

Llegados a Bélgica, por fin se consigue que Abelardo se digne a entrenar y a realizar un test cronometrado, tenemos una buena crónica de dicho test firmada por "Handicap" (Manuel de Castro, gallego, árbitro de fútbol en Amberes y periodista) en El Correo Catalán del 14 de septiembre de 1920.
Nos explica que se retiró a los 800 metros con un tiempo que, extrapolado a los 1.500 metros, daría más de 32 minutos (frente a los 22 que firmó el vencedor Norman Ross), a las críticas respondió con ataques "a los catalanes" y diciendo "que todo es envidia", posteriormente se encerró en su habitación y no salió hasta el día de competición.
Lo que ocurrió ese día lo explicó él mismo (¿quién mejor?) en una entrevista al Ideal Gallego el 24 de junio de 1961: "Resulta que mi ficha no llegó a tiempo y el jurado no me autorizó a hacer las carreras oficiales". Eso fue todo, no estaba federado y no pudo competir.
Las versiones que aún circulan y que hablan de que tomó la salida y abandonó (o fue "retirado" por su entrenador) a los 300 metros no tienen base alguna. El otro participante español en esa prueba (Joaquim Cuadrada) tampoco tuvo una actuación para recordar (último en su serie con más de 35 minutos).
Poco después Cuadrada y López se retaron a un "duelo" en la piscina que no se llegó a disputar.

Posteriormente Abelardo siguió haciendo pruebas de larga distancia (¡hasta los 65 años!) como la peligrosa travesía El Ferrol-La Coruña o remontar el Guadalquivir, en 1921 fue condecorado por su valentía durante el ciclón que afectó a la corbeta Nautilus. Falleció en 1963 a los 75 años.
En su Galicia natal su figura ha sido objeto de homenajes y reconocimiento en los últimos años, en Ferrol se organiza anualmente la "Travesía Abelardo López".
Me parece muy bien que se le recuerde, pero no es de recibo que se siga diciendo que fue olímpico.

Fuentes consultadas:
-Fauria, Joan, Un olímpico para la polémica (El Mundo Deportivo, 18 de febrero de 1994), L´impostor" (El 9, 15 de junio de 2005).
-Morera, Joaquín, Historia de la natación Española, Publicaciones del COE, sin fecha, hacia 1962.

10 comentarios:

Paul Martin dijo...

¿Qué decir tras entradas como ésta? Que este blog es como aquel "libro gordo" de nuestra infancia (entiéndase en sentido positivo) "que enseña y entretiene" a partes iguales.
Fernando, he disfrutado con lo que he aprendido pero además, creo que está escrito de una forma tan interesante, que hace aún más apasionante la lectura.

Fernando Arrechea Rivas dijo...

Muchas gracias Paul, hay elogios que viniendo de quien vienen satisfacen el pequeño o gran ego de cada uno de manera especial.

Fran Ortiz dijo...

Otra entrada genial, nada que añadir a lo dicho por Paul Martin. Se aprende muchísimo con vuestros blogs!

MartaHG dijo...

Un@ se da cuenta de lo k le queda por aprender al leer entradas como esta. Gracias por enseñarme tanto!!

Fernando Arrechea Rivas dijo...

gracias a ambos, mi ego y yo ya no cabemos por las puertas...:)

Anónimo dijo...

Recientemente encontré un recorte de diario fechado 17 de Marzo de 1956, entre los papeles de mi abuelo materno, Francisco Babio Rivas, haciendo mención de una distinción otorgada al "Nadador" Abelardo. Mi abuelo muchas veces comentó las hazañas de este pariente suyo. En otro momento voy a escanear dicha nota. Para todos aquellos que desean comunicarse, mi correo: rjenriquez1@yahoo.com.ar.
Reinaldo José Enríquez Babio ( Argentina)

Fernando Arrechea Rivas dijo...

Muchas gracias señor. Me encantaría leer esa nota. Saludos

Reinaldo José Enríquez Bavio dijo...

Cumplo con lo prometido: la nota del diario Marca del 17 de Marzo de1956, en la que se hace mención de la entrega de la medalla al Mérito Deportivo a Abelardo López Montovio, primo de mi abuela, Andrea Sampedro Montovio, esposa de francisco Babio Rivas. Esta nota tiene una historia que me impulsa a su relato: Mis abuelos vinieron de su Galicia natal hacia Argentina a principios del 1900.En el caso de mis abuelos maternos, tuvieron tres hijos, sindo la mayor mi madre. Cuando yo tenía 11 años contraje neumonía. Una vez superada la enfermedad, el médico interviniente recomendó la práctica de natación. Este hecho fue comentado por mi madre en casa de mis abuelos. Mi abuela Andrea, que "vivía" en la cocina ( eramos 7 a comer...) expresó..."ah, bueno, vamos a tener otro Abelardo en la familia!!". Yo, desconociendo la existencia del "nadador", pregunté por él. Mi abuela hizo un paréntesis en sus "labores culinarias y me puso a disposición el recorte que adjunto a la presente. Así conocí la existencia de "un Campeón de Natación" en la familia, en palabras de mi abuela Andrea...

Reinaldo José Enríquez Bavio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernando Arrechea Rivas dijo...

Muchas gracias Reinaldo