sábado, 19 de febrero de 2011

EL MARQUÉS DE VILLAVICIOSA DE ASTURIAS EN PARÍS 1900


Entre los numerosos participantes en los dos torneos de tiro al pichón (Gran Premio del Centenario, disputado el 19 y 20 de junio en el Bosque de Boulogne y Gran Premio de la Exposición Universal, celebrado el 25 y 27 del mismo mes en el mismo lugar) de los Concursos Internacionales de Ejercicios Físicos y Deportes de la Exposición Universal de 1900, hubo dos españoles. Uno de ellos (Pedro Pidal) está considerado por la Academia Olímpica Española, de forma increíble e irracional, como el “primer español en unos Juegos Olímpicos y el primer medallista”. Una placa de mármol en el hall de la sede del COE así lo atestigua… La única explicación que nos queda es que una prima del personaje está en el santoral: Santa Maravillas de Jesús (elevada a la santidad por Juan Pablo II el 4 de mayo de 2003) y esta influencia familiar en los altares es la única justificación que cabe ya.
Efectivamente, María de las Maravillas Cristina Luisa Ildefonsa Patricia Josefa Caralampia Pidal y Chico de Mendoza (1891-1974) era prima de Pedro José Pidal y Bernaldo de Quirós (1870-1941), marqués de Villaviciosa de Asturias.

Santa Maravillas fue noticia en 2008 por la decisión del Presidente del Congreso, José Bono, de colocarle una placa en el Congreso (por ser hija y nieta de diputados del siglo XIX, y por haber nacido en un edificio del actual perímetro del inmueble de la Carrera de San Jerónimo), como finalmente dicha decisión fue revocada, propongo que la placa sea colocada en la sede del COE junto a la que evoca a su primo como el primer medallista español...
Dicho todo ello con el mayor respeto y sentido del humor, esperando que nadie se enfade y que sea tomado con animus iocandi...

Hablamos, lógicamente, de don Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, marqués de Villaviciosa de Asturias (Somió, Gijón, Asturias 2-11-1870- 17-11-1941), aparecido de la nada como medallista en game shooting (modalidad desconocida de tiro con arco) en un libro de Ferenc Mezö en 1956 e incorporado inmediatamente por el COE a su exiguo palmarés con fervor, sin constatar el dato en ninguna fuente (prensa de la época, libro oficial de la Exposición), ni aplicar el sentido común: no se practicaba tiro con arco en España en 1900.
Lo cierto y verdad es que don Pedro era un habitual en los concursos internacionales de tiro al pichón en la época (con escopeta, siempre con escopeta) y no podía faltar en París, no es cierto que estuviera de turismo en la “Expo” y se apuntara al torneo casi de casualidad. En el Gran Premio del Centenario quedó segundo (21 pichones abatidos), tras el australiano Mackintosh (22) y se embolsó 2.500 francos como premio, mientras que en el Gran Premio de la Exposición Universal tuvo peor suerte y quedó en 33ª posición, con tan sólo tres piezas.
El marqués de Villaviciosa de Asturias fue un destacado personaje de su época: abogado, diputado, senador, escalador (primero en ascender el Naranjo de Bulnes en 1904, en compañía de Gregorio “El Cainejo”), pionero en la defensa de los Parques Nacionales, miembro del primer Comité Olímpico Español fundado en 1905 bajo la presidencia del marqués de Cabriñana… Se casó con doña Jacoba Guillou y tuvieron cinco hijos, el mayor de los cuales, Santiago, también practicó el tiro y llegó a estar inscrito en París 1924, aunque no participó; en ocasiones se les confunde.
El otro español participante del que tenemos constancia era un miembro del jurado llamado De Amézaga, algunas fuentes le consideran francés. Tras consultar los participantes en torneos de pichón de la época estamos en condiciones de afirmar que se trataba de don Camilo Hurtado de Amézaga (1863- Biarritz, Francia, 1941), sobrino del marqués de Riscal, residente en Francia, donde casó con Mercedes Heeren y tuvo dos hijas: Teresa y Catalina. Don Camilo fue 24º en el Gran Premio de la Exposición Universal (4 pichones).
En ocasiones se ha especulado con la participación de otros españoles en estos torneos de tiro al pichón, como el mismísimo Gonzalo de Figueroa y Torres, conde de Mejorada del Campo y futuro marqués de Villamejor, primer representante español en el COI (1902-1921). También el militar Antonio Vázquez de Aldana (olímpico en 1920, en su hoja de servicios consta que había pedido dos meses de licencia en el verano de 1900 para acudir a París) o el conde O´Brien (Enrique Borrás O´Brien, habitual en los torneos de tiro al pichón de la época y vencedor en febrero de 1900 en el de Mónaco). Lo cierto es que manejamos las listas completas de competidores y no aparecen, por lo que debemos descartar su participación.
Debemos reiterar que estos torneos no están considerados como parte de los Juegos Olímpicos de 1900 y que, únicamente el Gran Premio de la Exposición Universal (ganado por el belga Léon de Lunden, Amézaga fue 24º y Villaviciosa 33º) lo fue en alguna época, siempre antes de la reforma del palmarés y el medallero de 1900 efectuada por el COI en el verano de 2004. El Gran Premio del Centenario (en el que don Pedro Pidal quedó segundo) NUNCA ha sido oficialmente reconocido como olímpico, pese al error alucinante de Mezö en 1956, por lo que seguir incluyendo esa supuesta medalla de plata es incomprensible y provoca situaciones como la vivida durante los JJ.OO. de 2008, cuando la medalla número 100 de España fue celebrada antes de hora.

Extracto adaptado de mi libro 1900. La Primera Aventura Olímpica Española.
http://tienda.cihefe.es/articulo/279/1900-La-Primera-Aventura-Olimpica-Espanola
Foto: podio del Gran Premio del Centenario de tiro al pichón. De izquierda a derecha: Murphy (EEUU), Mackintosh (Australia) y Villaviciosa de Asturias (España).
© Fernando Arrechea Rivas

2 comentarios:

Paul Martin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Fernando Arrechea Rivas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.