viernes, 17 de junio de 2011

LOUIS SEGURA Y MARCOS TORRES. MEDALLISTAS OLVIDADOS



Ahora que los testigos de los acontecimientos que voy a narrar empiezan a desaparecer, creo momento de relatar la aventura de unos españolitos nacidos en tierras africanas que dieron gloria olímpica a una nación que en ocasiones los despreció y a quienes nadie recuerda.

Orán y su comarca (el Oranesado) es la zona más occidental de Argelia y sus vínculos con España son (eran) abrumadores, de hecho la ciudad es una creación española y bajo su soberanía estuvo entre 1509-1708 y de 1732-1791. En 1830 fueron los franceses quienes ocuparon Argelia, pero a raíz de esa colonización los españoles regresaron a Orán, regresaron a casa. Oleadas de hambrientos hombres y mujeres, procedentes de Almería, de Murcia, de Alicante, de Baleares, inundaron todas las ciudades y pueblos de la región convirtiéndose en la absoluta mayoría de los mismos e impregnando de su forma de vida ese rincón africano.

Las autoridades coloniales francesas se vieron desbordadas e incapaces de imponer el uso de la lengua francesa (el castellano y el catalán en sus diferentes variantes eran los idiomas habituales, aunque se acabó creando una lengua franca mezcla de ambas, árabe y francés que servía para comunicarse) y todos los visitantes de la zona a finales del siglo XIX o principios del XX describen Orán como una ciudad española más y la reivindicación del Oranesado sería una constante de los gobiernos españoles desde Cánovas del Castillo (“Argelia es nuestra Alsacia-Lorena”) hasta Franco (formó parte de sus demandas a Hitler).

Para intentar asimilar a estos escargots “caracoles” (nombre despectivo que dieron a los españoles de Orán porque llegaban al puerto “con la casa a cuestas”) se aplicaron leyes de naturalización generosas: en 1851 una de doble ius solis, es decir que un extranjero nacido en tierra francesa cuyo padre o madre también hubiera nacido en tierra francesa, era francés y en 1889 una de ius solis simple, un extranjero nacido en tierra francesa podía escoger a los 21 años entre la nacionalidad de sus padres o la francesa. Esta política de nacionalización permitió asimilar a esos miles de españoles del Oranesado y obtener numerosos soldados, funcionarios…o deportistas de élite.

Entre los españoles de Orán y otras localidades cercanas, el deporte rey era la gimnasia, los éxitos de uno de ellos (Joseph Martínez, 7º en París 1900 y campeón del mundo en 1903) animaron a muchos otros “caracoles” a practicar este deporte y apuntarse a clubs como L´Oranaise donde llegaron a ser mayoría.

En Londres 1908 participaron tres de ellos (Louis Segura, Antoine Costa y Robert Díaz) en el Concurso Completo de Gimnasia (7 pruebas en 5 aparatos) y Louis Segura Bretons (18 años) fue medalla de bronce. Ningún medio francés explicó que era un español nacionalizado y ningún medio español destacó la proeza (dada la ausencia de delegación española, se podría haber destacado). Quedó para la historia como un gimnasta francés, sin más detalles.

En Estocolmo 1912 Segura y Costa repitieron, acompañados por otro español de Sidi Bel Abbes: Marcos Torres Candela (campeón del mundo en 1909 y 1913). En la capital sueca Louis Segura fue medalla de plata tras el italiano Braglia (en un concurso completo a 4 aparatos).

Tras la interrupción por la Primera Guerra Mundial los JJOO regresan en Amberes y allí Marcos Torres (llamado Marco Torrès por la prensa francesa) vivirá su eclosión, ganando la plata en el Concurso Individual y el bronce en el Concurso por equipos.

Fue el principio de la decadencia de esta escuela gimnasta española de Orán y Sidi Bel Abbes, la popularidad de la gimnasia entre los jóvenes “caracoles” era superada por el fútbol o el boxeo (el gran Marcel Cerdán, otro campeón nacido en Sidi Bel Abbes, tuvo parte de culpa) y la Segunda Guerra Mundial y el fin del colonialismo pondrían fin a este pequeño mundo hispanófilo en la Argelia francesa.

En 1962 De Gaulle concede la independencia a Argelia y los franceses que allí vivían deben emigrar a la metrópoli convirtiéndose en pied-noirs. Había muchos apellidos españoles entre ellos, como Marcos Torres Candela, fallecido en Marsella en 1963, no recordado hoy por nadie.

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Para saber más:

Arrechea Rivas, F., 1900. La Primera Aventura Olímpica Española, edición del autor/ Bubok, 2009.
Arrechea Rivas, F., Olímpicos Españoles I. De los Orígenes a 1936, Bubok, 2011.
Salinas, A., Oran la Joyeuse. Mémoires franco-andalouses d´une ville d´Algérie, L´Harmattan, París, 2004.

© Fernando Arrechea Rivas