sábado, 13 de agosto de 2011

CIEN AÑOS DE BALONCESTO EN ESPAÑA. 1911-2011 (I)


Lady Belgravia. ¿Madre de nuestro baloncesto?

Durante decenios aprendimos que el baloncesto llegó a España en 1921 de la mano del padre escolapio Eusebio Millán Alonso, que lo había conocido en Cuba y lo introdujo en la Escuelas Pías de San Antón de Barcelona, germen del primer club español: el Laietà Basket Club (1922).
En 1986 nuevos datos pusieron en solfa esta versión: se divulgó que en un colegio de Terrassa (Vallparadís) se jugaba a baloncesto en 1913. El prestigioso historiador Josep Maria Ainaud de Lasarte fue más lejos al descubrir que el pedagogo Eladi Homs (que había estado en Chicago becado por el ayuntamiento de Barcelona) publicó un artículo sobre el baloncesto al regresar (1911) y lo introdujo en varias escuelas catalanas.
La polémica al respecto ha aparecido y desaparecido de la sección de Cartas al Director de algunos medios (especialmente de La Vanguardia) desde entonces.
En esta serie de artículos que iniciamos hoy intentaremos clarificar la cuestión, aportando nuevas pruebas que avalan 1911 como el año en el que el basketball llegó a nuestro país, por lo que nos encontramos de lleno en su Centenario.
Y llegó en 1911 por dos vías independientes, la ya conocida de Eladi Homs (sobre la que nos extenderemos en el segundo capítulo) y la desconocida y curiosísima de "Lady Belgravia".

El baloncesto nació en 1891 en la escuela YMCA de Sprinfield (Massachussets) de la mano del profesor de Educación Física de origen canadiense James Naismith.
La primera alusión al basketball que encontramos en la prensa española es en Los Deportes el 28 de agosto de 1904 con motivo de los Juegos Olímpicos de San Luis. Amadeo Llaverías dedica un artículo al evento titulado "Las manifestaciones de sport en la Exposición de San Luis" en la que enumera "los deportes que allí concursarán". Uno de ellos es el basketball sobre el que nada explica.
Años después (Gran Vida, diciembre de 1906 o El Imparcial, 21 de marzo de 1907) encontramos breves referencias al nuevo deporte indicando que se juega en "el extranjero" e incidiendo en sus bondades para las señoritas ("Schlagen-ball y el basket-ball son juegos bonitos para señoras").
En 1910 (La Vanguardia, 5 de septiembre de 1910) el amigo Amadeo Llaverías publica una completa clasificación de todos los deportes e incluye el basketball entre los "Juegos deportivos".
Varias alusiones que demuestran que algunos periodistas conocían de su existencia, pero que no demuestran que se jugara en España. Y llegamos a 1911.

El 14 de marzo de 1911 en una publicación dedicada a señoras llamada La Moda Elegante Ilustrada ("Periódico especial de señoras y señoritas, indispensable en toda casa de familia"), concretamente en una sección habitual dedicada a los consejos para jovencitas llamada "Desde mi celda. Cartas de todas partes. Saint Lawrence-on-sea" firmada con el alias "Lady Belgravia", encontramos esta frase: "Pero el que yo no apruebe los deportes hombrunos, como el foot-ball y el cricket, para las niñas, no es decir que no me gusten los juegos razonables y al aire libre, como el croquet, el tennis, el basket ball y el lacrosse..."

El 30 de junio Lady Belgravia regresa al tema del basketball desarrollándolo ampliamente:
"Hoy os voy a explicar el juego del basket-ball, que sirve para todas las edades, y al cual llamaremos en español pelota en cesta.
Los que tenéis la suerte de vivir en el campo o en una casa con jardín, podéis escoger una gran pradera para instalar el juego, cuyos utensilios son muy sencillos por cierto: se reducen a dos palos fuertes, que se clavan en la tierra, a gran distancia uno de otro, y a cuyo extremo superior está fuertemente sujeto en cada uno de ellos un cesto del tamaño y forma de los cestos para papeles. Hace falta un gran pelotón, de los llamados de foot-ball, o de los que, sin ser tan fuertes, están forrados de piel. La vida que ha de llevar este pelotón no es suave, y, por lo tanto. ha de ser fuerte su envoltura. Supongamos que sois doce los chicos y las chicas que vais a tomar parte en la batalla, pues batalla es: tendréis seis tiras de percalina roja, por ejemplo, y seis de percalina amarilla; seis chicos serán el bando rojo y se cruzarán el pecho con la banda de roja percalina, y seis serán el bando amarillo y harán lo propio con la banda de su color. Se me olvidaba advertiros un detalle importante: como los palos que sostienen la cesta han de ser bastante altos, para que el meter en ellos la pelota tenga más atractivo y más dificultad, estos palos, a la mitad de su altura, tienen un eje para inclinarlos y bajar así el cesto a la altura de la mano cuando hay que sacar la pelota. Empecemos a jugar. Seis encarnados estáis a mi derecha y seis amarillos a mi izquierda: yo tengo el pelotón, y después de decir "una, dos, tres", para que os preparéis, lo lanzo al aire en el centro del campo: supongamos que lo coge un amarillo. Ha de arrojarlo hacia la canasta del equipo contrario, pues la gracia del juego es meterlo en el cesto del enemigo, y esto es lo que hay que defender a capa y espada. Los amarillos o amarillas a meter la pelota en el cesto cuyo palo tiene una marca roja, y los rojos o rojas a meter la pelota en el cesto cuyo palo está marcado de amarillo. Esta lucha ocasiona carreras, saltos, gritos, risas y mucho movimiento y alegría, que es lo que hace falta siempre. Con este juego de basket-ball hacéis un ejercicio completo de todo el cuerpo, es una gimnasia perfecta, y al mismo tiempo os divertís en grande. Ahora, sí, os recomiendo a todos que aunque juguéis con entusiasmo, pues eso es natural, juguéis con esa finura con la cual se distingue a toda persona bien educada; defended vuestro pelotón en buena hora, pero sin golpes que puedan lastimar a vuestros compañeros o compañeras. No olvidéis el buen refrán español que dice: "En la mesa y en el juego se conoce al caballero". "

Toda una descripción del baloncesto (perdón, pelota en cesta) destinada a las familias de la alta sociedad española en 1911. Firmada por una misteriosa Lady Belgravia "desde mi celda" en Saint Lawrence-on-sea. ¿Quién era esta misteriosa divulgadora del basketball en España?

La respuesta la encontramos en el ABC del domingo 6 de agosto de 1911 en un artículo llamado "Impresiones de Inglaterra" firmado por Mayfair. El periodista español visita el Convento de la Asunción en St.Lawrence-on-sea, en el condado de Kent, en la costa este de Inglaterra, que también es un internado católico para señoritas donde estudian muchas españolas.
Al describirlo dice: "Grandes campos de juego: croquet, tennis, hockey, basket ball..."
Su descripción de la madre superiora es interesante: "Nos dice que es americana del norte, pero todo en ella nos dice que es española. Treinta y tres años de residencia en Málaga la han hecho española-andaluza."
Creo que queda claro quién era "Lady Belgravia": la madre superiora del Convento de la Asunción.
Una monja estadounidense que había pasado 33 años en un convento de Málaga antes de recalar en Inglaterra, conocer allí el "pelota en cesta" y divulgarlo a España en 1911 desde su sección en La Moda Elegante Ilustrada.
Mencionemos a las alumnas españolas de Saint Lawrence-on-sea pues ellas fueron, probablemente, nuestras pioneras en baloncesto:
María Luisa, María Teresa y María Isabel Ruiz de Arana, Mimi y Angelita del Mérito, María Teresa Villanueva, Pepita Vila, Carmen Díaz Rubin, María González, Concha Domínguez, Susanita Iturregui, Refugio Carrascosa, Pilar Robles, Concha Gallostra y Coello de Portugal.

1911. El año que Lady Belgravia explicaba el basketball a las lectoras de su revista. El mismo año que Eladi Homs regresaba a Cataluña tras tres años en Chicago e implantaba el mismo deporte en varias escuelas. Pero eso lo explicaremos en el próximo capítulo.

© Fernando Arrechea Rivas

1 comentario:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.