miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL EQUIPO (OLVIDADO) ESPAÑOL DE BOBSLEIGH DE 1991-92


- INTRODUCCIÓN, POR JAIME GÓMEZ RODRÍGUEZ

Hace pocas semanas el bobsleigh irrumpió con fuerza en la actualidad informativa española, los asturianos Javier Pintado y Pedro Díaz hacían su debut en este deporte de invierno y desde EL RINCON DEL DEPORTE se hacía referencia a esto: http://rincon-deporte.blogspot.com/2011/11/bobsleigh-pintado-y-diaz-caso-en-busca.html. En el mismo hice referencia a un artículo de OLIMPISMO:
http://olimpismo2007.blogspot.com/2010/01/breve-historia-del-bobsleigh-y-el.html

En mi artículo sobre Pintado y Díaz hablaba acerca de la aparición del primer equipo español EN COMPETICIÓN OFICIAL tras 40 años obvié el pasaje de OLIMPISMO que decía “El bobsleigh desapareció del panorama deportivo español (a pesar de algún intento más propagandístico que otra cosa) de la Generalitat de Catalunya en 1991 y de alguna iniciativa privada” dando a entender que esa actividad no había sido oficial.

Una frase que pasó desapercibida también para la gran mayoría de todos los informantes del tema, hasta el punto de dar todo el mundo por hecho que no hubo bobsleigh español desde 1971 hasta 2011. Una conclusión que ha molestado a algunos de aquellos aventureros de 1991.

A pesar de todo lo escrito sobre el tema y del tan cacareado ostracismo en 40 años por la gran mayoría, sólo Fernando Arrechea dijo la verdad al no apuntillar nada como oficial o no. Yo por mi parte hice referencia a la no oficialidad, lo cual es motivo de disculpa ante los citados pilotos de bobsleigh de inicios de los 90.

En definitiva una injusticia que intento reparar, junto a Fernando Arrechea, recuperando su historia de la mano de uno de ellos: Xavier Ávila.

- EL EQUIPO ESPAÑOL DE BOBSLEIGH DE 1991-92, POR JAIME GÓMEZ RODRÍGUEZ Y FERNANDO ARRECHEA RIVAS

Todo surge de una idea del Presidente del COI Juan Antonio Samaranch en el año 1990 que insta a la Federación Catalana de Deportes de Invierno (FCEH) a reactivar la especialidad del bobsleigh desaparecida del panorama nacional desde 1971. La FCEH crea un proyecto de garantías llamado “Bobcat” para el cual se pone en contacto con las Universidad y con la fábrica de automóviles Seat con sede en Martorell para el desarrollo en su túnel del viento de un trineo moderno y con especificaciones aerodinámicas, toda una revolución en el vetusto pensamiento deportivo español. Se pretendía apostar fuertemente por el bobsleigh, dar un paso más con una visión innovadora.

Ante estas noticias la Federación Española de Deportes de Invierno (FEDI) y su presidente por aquellos tiempos, Segismundo Fraile, deciden apropiarse de la iniciativa y la desarrollan bajo la supervisión directa de Carlos Rodríguez de Valcárcel, antiguo piloto de bobsleigh y ahora federativo, que desecha todo el proyecto previo y que se convertiría, a la postre, en protagonista principal de esta pequeña historia del bobsleigh español. También la Generalitat había perdido interés y eliminado el presupuesto inicial.

El comienzo en manos de la FEDI se inicia mandando en noviembre de 1990 a deportistas de diferentes disciplinas seleccionados del INEF de Madrid y del de Barcelona a la ciudad austriaca de Innsbruck, cuna mundial de la enseñanza de los deportes de tobboganing. Entre los seleccionados se encontraban desde atletas como Jaime Lizaso, pasando por reconocidos aficionados al motor, hasta los típicos todoterrenos de los que se encuentran en todos los INEF o CCAFD. Un proceso similar al realizado en 1968 para formar los equipos de bobsleigh y luge que acudieron a Grenoble.

Estos procesos de selección se prolongaron durante casi un año, hasta septiembre de 1991, con pruebas específicas y objetivas sobre el terreno. Al final del proceso de selección fueron 6 los elegidos; Alfredo González (Madrid), José Luís Rodríguez (Guadalajara), Xavier Nuñez (Vilafranca del Penedés), Xavier Ávila (Montcada i Reixac), Víctor Morales y Joan Manel Esclasans. Estos seis serían los encargados de formar los equipos españoles de Bob a 4 y Bob a 2 durante la temporada 1991-92 y que deberían representar a España en los JJOO de invierno Albertville 92 aunque por diferentes motivos Morales y Esclasans quedaron fuera en la recta final.

La temporada en cuestión se inició el 18 de octubre de 1991 con dos semanas de pretemporada y preparación general, para empezar la competición propiamente dicha el 3 de noviembre. Las competiciones que disputaron fueron:

- Copa del Mundo: Winterberg (ALE) e Igls (AUT) en noviembre y Saint Moritz (SUI) en febrero.

- Copa F.I.B.T: Winterberg (ALE) en diciembre y Saint Moritz y Cortina D’Ampezzo (ITA) en enero.

- Campeonato del Mundo Junior: Winterberg (ALE) en febrero.

- Otras: Copa de las Naciones, Copa de Austria, Copa del Tirol, entrenamientos Pre Olímpicos y entrenamientos campeonato de Italia.

Una temporada cargada de competiciones de todo tipo que no se desarrolló en las condiciones técnicas y personales ideales. A pesar de empezar con una gran ilusión todo se fue oscureciendo a medida que avanzaba la temporada y culminó con un jarro de agua fría en forma de no participación en los JJOO. ¿Y cómo se explica que un equipo que se crea para acudir a los JJOO no participe aún teniendo la plaza asignada? Pues con una explicación sencilla: ni el COE ni la FEDI tenían conocimiento de ningún tipo de actividad del equipo de bobsleigh, pues el señor Rodríguez de Valcárcel no había dado cuenta de las mismas. Ante esta teórica inactividad el COE (y ante la posibilidad de hacer el ridículo) no les inscribió.

El máximo culpable de todo ello, el citado Rodríguez de Valcárcel. El máximo responsable de todo el proyecto fue el que torpedeó el mismo. Los propios pilotos del equipo español redactaron un informe con tintes de denuncia para que la federación supiera como se había desarrollado la temporada y tomara las oportunas medidas para subsanar dichos problemas.

Entre algunos de los innumerables hechos que se citaban se encontraban:

- Falta de material de competición idóneo. Abrigos, monos, zapatillas de clavos y guantes de segunda mano, deteriorados y sucios. Se compitió a temperaturas de -17º con guantes normales. Los cascos nuevos, se deterioraron y tuvieron que competir con ellos rotos hasta que el distribuidor de los mismos ante la precaria situación les facilitó unos nuevos.

- 100% de desplazamientos en furgoneta alquilada (a nombre de unos amigos italianos de Rodríguez de Valcárcel) que no cerraba, en la que tenían que entrar por el portón trasero y que visitaba el taller en cada nuevo destino, quedando tirados en autovías en medio del camino. Mientras tanto Valcárcel realizaba todos sus viajes en avión.

- Competición en trineos de más de 5 años (alguno alquilado a los citados amigos italianos) que en ocasiones no cumplían las medidas de seguridad de la FIBT. A pesar de ello y del peligro que les ocasionaba eran amenazados si no competían con los mismos. En algún momento tuvieron que mediar mitos del bobs mundial para que no compitieran en esas circunstancias. En una ocasión se desoyeron las advertencias y un piloto terminó hospitalizado por traumatismo craneoencefálico.

- Falta de entrenador y fisioterapeuta debido al considerarse elevado un sueldo de 60.000 pesetas en cada mes de competición. Sumado a esto aparecían comentarios del tipo “no calentéis tanto que luego no podéis ni empujar”, “los de INEF no valéis para nada porque en seguida os lesionáis”, “no os paséis tanto tiempo en el gimnasio que no vale para nada”.

- Y otros episodios aún más lamentables que preferimos omitir por su gravedad y por afectar a la esfera privada del protagonista.

Con todo y con eso al final de la temporada hubo un excedente de 5 millones de pesetas que no fueron utilizados respecto a la asignación inicial que se planteó para ese proyecto del bobsleigh español.

Los propios pilotos a su vuelta a España presentaron el informe de irregularidades al presidente Segismundo Fraile. Este reaccionó no dando crédito a la situación y diciéndoles desconocer la situación que le comentaban. La incompetencia demostrada por el encargado de bobsleigh fue (o lo había sido siempre) compartida por el propio presidente que no sólo no tomó cartas en el asunto sino que suprimió de manera fulminante el proyecto sin ningún tipo de explicación previa y dejando tirados a unos deportistas que intentaron resucitar el bobsleigh en España en condiciones precarias. Un proyecto que en su génesis tenía aires de grandeza pero que se fue corrompiendo poco a poco.

Un proyecto que ahora ni se recuerda.

Agradecimientos: Xavier Ávila.

© Jaime Gómez Rodríguez

© Fernando Arrechea Rivas

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gente así hace falya emprededores. Muy bién Hombre.