sábado, 31 de diciembre de 2011

LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS



“Los últimos de Filipinas” es el título de una película española estrenada en 1945 en la que se narra la epopeya (real) de un grupo de soldados españoles que resistieron un asedio de un año de duración en Baler (Filipinas) en la guerra de 1898. El éxito del film ha llevado a la incorporación en el imaginario colectivo de la expresión “Los últimos de Filipinas” como sinónimo de resistencia, constancia o permanencia en el tiempo. Es menos conocido que el deporte español tuvo sus particulares “últimos de Filipinas”. En el sentido más literal de la expresión.
Entre los olímpicos españoles encontramos a tres nacidos en las Islas Filipinas antes de la perdida de ese territorio y a algunos veteranos de la guerra del 98. El más significativo y destacado es, sin duda, Julio Castro del Rosario. Probablemente el más destacado deportista español de la primera mitad del siglo XX.
Julio Castro del Rosario nació en Celén, provincia de Manila, el 27 de septiembre de 1879. Su padre era el capitán de Infantería Gregorio Castro López, su madre la filipina Potenciana del Rosario Ramírez. Julio siguió la tradición familiar y se incorporó muy joven al ejército y ya era teniente al iniciarse la guerra en Filipinas. Guerra en la que participó en varios episodios bélicos hasta que fue capturado por los insurgentes, cautiverio del que logró evadirse llegando con una pequeña embarcación a Manila. Al finalizar la guerra optó por seguir siendo español y militar y viajó a la Península iniciando una prolongada carrera en el arma de Infantería hasta 1931. Algunos de los filipinos o hispanofilipinos que optaron por España y fueron repatriados sufrieron discriminación y racismo en nuestro país y se conocen casos en los que finalmente optaron por regresar a Filipinas asumiendo el riesgo de ser acusados de traición. En el caso de Castro del Rosario no nos consta que pasara por ello, aunque en alguna caricatura como la que mostramos (Blanco y Negro, 30/12/1928), se le acentúan los ojos rasgados y en varias noticias sobre él se le llama "filipino".

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Su carrera en el tiro fue espectacular (también practicó la esgrima sin tanta fortuna), a destacar sus campeonatos mundiales en rifle de guerra de Biarritz-Bayona 1912 y Loosduinen 1928 y sus numerosos campeonatos de España. Lamentablemente sólo participó en unos Juegos Olímpicos (Los Ángeles 1932) cuando ya tenía 52 años, se le premió con el honor de ser el abanderado. Las ausencias españolas de varios JJOO, la ausencia del tiro en otras (1928) y sus problemas personales en 1920 le privaron de más participaciones y de alguna posible medalla.
Otros olímpicos españoles nacidos en Filipinas fueron los esgrimistas en París 1924 César Miguel de los Reyes (nacido el 4 de agosto de 1892 en Manila) y Manuel Toledo Coca (Zamboanga, Mindanao, 26 de enero de 1880). César Miguel de los Reyes fue un deportista multidisciplinar al que tanto podemos recordar como entrenador del Betis en 1926-1928 como por sus vínculos con el waterpolo en la capital hispalense. Falleció en Mallorca en 1974.
Otro veterano de la guerra de Filipinas que fue olímpico años más tarde fue el veteranísimo coronel Antonio Vázquez de Aldana Fernández (Madrid, 9-10-1860), participante en tiro en Amberes 1920.
Abandonando el terreno olímpico y entrando en el fútbol, la lista de filipinos o hispanofilipinos es prolija y muy interesante: se inicia con los barcelonistas Manuel Amechazurra (1905-15), Paulino Alcántara (1912-28) y Juan Garchitorena (1915-19). Sobre Paulino Alcántara Riestrá (Iloílo, 7-10-1896- Barcelona, 13-02-1964) poco que añadir a lo mucho publicado ya: es el máximo goleador de la historia del Barça, internacional tanto con España (de la que también fue seleccionador) como con Filipinas. No fue olímpico en Amberes 1920 porque antepuso los exámenes de medicina. Sobre el actor, playboy y ocasional futbolista Juan Garchitorena (Manila, 24-3-1898- Santa Bárbara, California, 27-06-1983) hemos de insistir con vehemencia sobre su condición de ciudadano filipino y su nula vinculación con Argentina, tal y como demostramos:
Otros futbolistas españoles de la época nacidos en las Filipinas fueron: Eduardo Teus (Real Madrid, 1913-18) o Marcelino Galatas (Athletic, 1920-21, Deusto, 1921-23, Real Sociedad, 1923-27 y Atlético de Madrid, 1927-28). Y ya en tiempos (relativamente) más recientes: Julio Uriarte (Zaragoza, 1939-43), Gregorio Amestoy (Zaragoza, 1939-43, Atlético Aviación, 1943-46 y Gimnástic de Tarragona, 1947-48) e Ignacio Larrauri (Athletic, 1941-42). Los tres últimos de familias vascas residentes en las islas.
Creo que son personajes a recordar y a reivindicar, singularmente Julio Castro del Rosario, héroe en la guerra y en la paz. Campeón del Mundo. Español por elección.
Foto: Julio Castro del Rosario
© Fernando Arrechea Rivas