jueves, 23 de junio de 2011

SOLER "EL INTERMINABLE". PRIMER CICLISTA PROFESIONAL ESPAÑOL

En artículos y publicaciones anteriores (1) ya hablamos sobre el ciclista profesional Soler y su participación en los Concursos Internacionales de Ejercicios Físicos y Deportes de la Exposición Universal de París 1900.
Concretamente participó en la prueba de 3.000 metros para profesionales (primero en su serie disputada el 10 de septiembre de 1900 y último en la final del día 14, ganó 50 francos) y en la prueba de tandem para profesionales junto al francés Ségur (perdieron su serie también el 10 de septiembre ante el alemán Huber y el austríaco Seidl). Eran pocos los datos que disponíamos de él, aunque aparecía citado en Los Deportes (23 de diciembre de 1900) y en Le Vélo (13 de junio de 1900) como un ciclista español.
Ahora estamos en condiciones de ampliar datos sobre este pionero: una de las primeras apariciones de Soler (de Orán, Argelia) la encontramos en el boletín nº28 de la Union Vélocipédique de France, ganando una prueba de diciembre de 1897. En 1898, gana una carrera en Orán para profesionales de 100 km. Es la primera vez que aparece la inicial de su nombre: J.Soler.
Aunque ya aparece esporádicamente como participante antes de 1897 en pruebas de velódromos del norte de Francia, es en 1899 y sobre todo en 1900, cuando se multiplican sus apariciones en la prensa.
En esa época se mencionan a dos corredores llamados Soler, uno de ellos con residencia en Courbevoie, en las cercanías de París, no queda claro sí se trata del mismo ciclista de Orán (lo más probable) o de otro del mismo apellido.
¿Cómo se explica su nacionalidad española de J.Soler sí era natural de Orán? La respuesta puede encontrarse en las investigaciones sobre los gimnastas olímpicos franceses Joseph Martínez, Antoine Costa, Louis Segura y Marcos Torres que hemos divulgado en los últimos años (2): la mayor parte de la población del Oranesado a finales del siglo XIX y principios del XX eran emigrantes españoles (llamados "caracoles", por llegar al puerto "con la casa a cuestas"), cuya asimilación llegó a constituir un serio problema para las autoridades coloniales galas. La ley de naturalización francesa de 1889 era de ius solis, es decir que los extranjeros nacidos en territorio francés podían acceder a la nacionalidad francesa a los 21 años. J. Soler era un "caracol", un español de Orán que con posterioridad se instaló en la Francia metropolitana y adquirió la nacionalidad francesa, eso explica que se mencionara en numerosas ocaciones su condición de “espagnol” y fuera una absoluto desconocido en España. En la España de 1900 y en la de 2011.
Durante las pruebas de la Exposición de París tenemos al amigo Soler inscrito bajo nacionalidad española. También podemos encontrar su nombre en muchas pruebas del periodo 1900-1902, en noviembre de 1902 en el diario Le Petit Parisien aparece inscrito como español en el Grand Prix de Ginebra.
En las listas de ciclistas franceses de la época encontramos a otros corredores de Orán de apellidos españoles: Zapata, Beltrán, Martín, Pavia…
En La Vie Au Grand Air del 13 de octubre de 1904 apareció el curioso reportaje “Jambes de Champions” con fotos de piernas de ciclistas y entre las “jambes” destacadas encontramos las de Soler con esta leyenda: “Llamado el Interminable. Entendemos el porqué mirando sus piernas”.

En Orán era una celebridad admirado por todos, en L´Echo Sportif de l´Afrique du Nord del 2 de julio de 1914 encontramos la noticia de la disputa del “Grand Prix Soler” en su honor, se remarca que el campeón oranés es el recordman de los 100 km. en ruta.
Tras este homenaje le perdemos la pista, en años posteriores otro ciclista apellidado Soler y nacido en la Argelia francesa alcanzará cierta fama en los años 50: Vincent Soler (nacido en Zeralda, Argelia el 7 de julio de 1929). Desconocemos si existe parentesco entre ambos.
En 1962 el general De Gaulle otorgaba la independencia a Argelia y los colonos eran repatriados a la metrópoli convirtiéndose en pied-noirs. Había muchos apellidos españoles entre ellos. Muchos caracoles.

Notas:

(1) Arrechea, F. 1900. La Primera Aventura Olímpica Española. Edición del autor, 2009. http://www.bubok.es/libros/16391/1900-LA-PRIMERA-AVENTURA-OLIMPICA-ESPANOLA

Bibliografía:
Union Vélocipédique de France. Nº 28 p.408; Nº 33 p.481; Nº 43 p.702; Nº 54 p.886; Nº 69 p.1130; Nº 75 p.1246; Le Petit Parisien: 03/10/1902 p.4; Le Matin: 16/06/1900 p.5; Le Vélo: 13/06/1900; Los Deportes: 23/12/1900; La Vie Au Grand Air: 13/10/1904; L´Echo Sportif de l´Afrique du Nord: 2/07/1914.
© Francisco Ortiz Sánchez
© Fernando Arrechea Rivas

lunes, 20 de junio de 2011

CRÓNICA (FICTICIA) DEL ORO DE NUESTROS JINETES EN 1928

Todo tiene su fin en este mundo y a los Juegos Olímpicos de 1928 llególe el suyo.

Estaba aquella tarde del 12 de agosto el Stadium rebosante de gente; más de 40.000 almas, realmente imponía tanta gente. En la Tribuna Regia, la Reina de los Países Bajos y demás autoridades. A la hora acordada comienza la última prueba de estos Juegos, la correspondiente al Concurso Hípico, con 34 jinetes de 16 naciones. Doce los obstáculos a saltar, de no gran dificultad, aunque ésta tuviera que imponerse por lo muy juntos que se hallaban colocados.

El segundo jinete en competir fue el Marqués de los Trujillos con Zalamero; hizo un perfecto recorrido, con la maestria a la que nos tiene acostumbrados. En el último obstáculo (oxer 1,30 por 1,80, sin punto céntrico de referencia) rozó una barra con la pata Zalamero y contó dos faltas. El tiempo fue 1´33´´ y la ovación clamorosa. Navarro Morenés, con Zapatazo, no sumó ninguna falta y su tiempo fue de 1´35´´. Extraordinario. Perfecto. García Fernández, con Revistada, 2 faltas con 1´37´´. Bravo. ¡Tensa espera hasta que acabaran su recorrido todos los jinetes! ¡¡Podíamos ser medalla, incluso oro!!

Acabó la prueba y se desató la euforia ¡Campeones Olímpicos! La Marcha Real sonó por vez primera en un Estadio Olímpico. La Reina de Holanda felicitó personalmente a nuestros heroicos oficiales.
La emoción nos embarga al escribir los nombres de nuestro equipo hípico: capitanes de caballería José Navarro Morenés, Julio García Fernández y José María Álvarez de las Asturias Bohorques y Goyeneche, marqués de los Trujillos. Campeones Olímpicos.

Sin duda el hombre más feliz del mundo será el Duque de Gor (gran sportsman, competidor en esgrima en París 1900), padre del Marqués de los Trujillos. De casta le viene al galgo…

Fuentes:
reconstrucción basada en el relato de Román Sánchez Arias “Rubryk” recogida en el libro La IX Olimpiada. Hechos y Comentarios. Madrid, 1928.


Para saber más:
  • Arrechea Rivas, F. Olímpicos Españoles I. De los Orígenes a 1936. Edición del autor/Bubok, 2011.
© Fernando Arrechea Rivas

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viernes, 17 de junio de 2011

LOUIS SEGURA Y MARCOS TORRES. MEDALLISTAS OLVIDADOS



Ahora que los testigos de los acontecimientos que voy a narrar empiezan a desaparecer, creo momento de relatar la aventura de unos españolitos nacidos en tierras africanas que dieron gloria olímpica a una nación que en ocasiones los despreció y a quienes nadie recuerda.

Orán y su comarca (el Oranesado) es la zona más occidental de Argelia y sus vínculos con España son (eran) abrumadores, de hecho la ciudad es una creación española y bajo su soberanía estuvo entre 1509-1708 y de 1732-1791. En 1830 fueron los franceses quienes ocuparon Argelia, pero a raíz de esa colonización los españoles regresaron a Orán, regresaron a casa. Oleadas de hambrientos hombres y mujeres, procedentes de Almería, de Murcia, de Alicante, de Baleares, inundaron todas las ciudades y pueblos de la región convirtiéndose en la absoluta mayoría de los mismos e impregnando de su forma de vida ese rincón africano.

Las autoridades coloniales francesas se vieron desbordadas e incapaces de imponer el uso de la lengua francesa (el castellano y el catalán en sus diferentes variantes eran los idiomas habituales, aunque se acabó creando una lengua franca mezcla de ambas, árabe y francés que servía para comunicarse) y todos los visitantes de la zona a finales del siglo XIX o principios del XX describen Orán como una ciudad española más y la reivindicación del Oranesado sería una constante de los gobiernos españoles desde Cánovas del Castillo (“Argelia es nuestra Alsacia-Lorena”) hasta Franco (formó parte de sus demandas a Hitler).

Para intentar asimilar a estos escargots “caracoles” (nombre despectivo que dieron a los españoles de Orán porque llegaban al puerto “con la casa a cuestas”) se aplicaron leyes de naturalización generosas: en 1851 una de doble ius solis, es decir que un extranjero nacido en tierra francesa cuyo padre o madre también hubiera nacido en tierra francesa, era francés y en 1889 una de ius solis simple, un extranjero nacido en tierra francesa podía escoger a los 21 años entre la nacionalidad de sus padres o la francesa. Esta política de nacionalización permitió asimilar a esos miles de españoles del Oranesado y obtener numerosos soldados, funcionarios…o deportistas de élite.

Entre los españoles de Orán y otras localidades cercanas, el deporte rey era la gimnasia, los éxitos de uno de ellos (Joseph Martínez, 7º en París 1900 y campeón del mundo en 1903) animaron a muchos otros “caracoles” a practicar este deporte y apuntarse a clubs como L´Oranaise donde llegaron a ser mayoría.

En Londres 1908 participaron tres de ellos (Louis Segura, Antoine Costa y Robert Díaz) en el Concurso Completo de Gimnasia (7 pruebas en 5 aparatos) y Louis Segura Bretons (18 años) fue medalla de bronce. Ningún medio francés explicó que era un español nacionalizado y ningún medio español destacó la proeza (dada la ausencia de delegación española, se podría haber destacado). Quedó para la historia como un gimnasta francés, sin más detalles.

En Estocolmo 1912 Segura y Costa repitieron, acompañados por otro español de Sidi Bel Abbes: Marcos Torres Candela (campeón del mundo en 1909 y 1913). En la capital sueca Louis Segura fue medalla de plata tras el italiano Braglia (en un concurso completo a 4 aparatos).

Tras la interrupción por la Primera Guerra Mundial los JJOO regresan en Amberes y allí Marcos Torres (llamado Marco Torrès por la prensa francesa) vivirá su eclosión, ganando la plata en el Concurso Individual y el bronce en el Concurso por equipos.

Fue el principio de la decadencia de esta escuela gimnasta española de Orán y Sidi Bel Abbes, la popularidad de la gimnasia entre los jóvenes “caracoles” era superada por el fútbol o el boxeo (el gran Marcel Cerdán, otro campeón nacido en Sidi Bel Abbes, tuvo parte de culpa) y la Segunda Guerra Mundial y el fin del colonialismo pondrían fin a este pequeño mundo hispanófilo en la Argelia francesa.

En 1962 De Gaulle concede la independencia a Argelia y los franceses que allí vivían deben emigrar a la metrópoli convirtiéndose en pied-noirs. Había muchos apellidos españoles entre ellos, como Marcos Torres Candela, fallecido en Marsella en 1963, no recordado hoy por nadie.

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Para saber más:

Arrechea Rivas, F., 1900. La Primera Aventura Olímpica Española, edición del autor/ Bubok, 2009.
Arrechea Rivas, F., Olímpicos Españoles I. De los Orígenes a 1936, Bubok, 2011.
Salinas, A., Oran la Joyeuse. Mémoires franco-andalouses d´une ville d´Algérie, L´Harmattan, París, 2004.

© Fernando Arrechea Rivas


jueves, 16 de junio de 2011

CRÓNICA (FICTICIA) DE LA PLATA GANADA POR EL EQUIPO DE POLO EN 1920.



Los Juegos Olímpicos regresaron, tras la tragedia europea, a la “mártir” Bélgica. El torneo de polo (como reza el aforismo inglés: “el rey de los deportes y el deporte de los reyes”) ha tenido lugar en el hipódromo Wellington de Ostende, allí donde en años anteriores España ya había competido en varios torneos bajo la dirección del entusiasta polista marqués de Villavieja (mexicano de nacionalidad, español de corazón, presente con sus hermanos en los lejanos torneos de polo de París 1900).

El equipo español de 1920 pudo formarse gracias a que todos sus componentes (el duque de Alba, el duque de Peñaranda, el marqués de Villabrágima, don José de Figueroa y el conde de la Maza) estaban en el norte de Europa y se sufragaron el coste de su viaje y la estancia en Bélgica, por lo que no les afectaron los problemas de presupuesto que sufre el Comité Olímpico Español (presidido por el marqués de Villamejor, tío de los hermanos Figueroa). Se inscribieron además: Bélgica, Gran Bretaña y los Estados Unidos (en realidad un combinado de militares americanos destacados en el Rhin).

Las semifinales enfrentaron a España con los Estados Unidos y a Gran Bretaña con Bélgica. Los nuestros derrotaron con facilidad a los militares yankees por 13-3 con una gran actuación de nuestro back, el señor duque de Alba de Tormes (descendiente del duque de Alba tan recordado y temido en estas tierras flamencas) y los ingleses derrotaron a los animosos anfitriones por 8-3 bajo una tormenta de granizo, lluvia y viento que estuvo a punto de llevar a la suspensión.

La gran final se disputó ayer sábado 31 de julio y enfrentó a los nuestros con la Pérfida Albión (grandes favoritos), que se las prometían muy felices al ponerse 6-1 al finalizar el tercer chukker. Inesperada y brillante fue entonces la reacción hispana liderada por el duque de Peñaranda de Duero y el conde de la Maza llevando el marcador a un 9-4 al final del cuarto periodo. En los dos últimos chukkers nuestros caballeros lucharon lo indecible y rozaron la victoria, los británicos se impusieron por un ajustado 13-11.

La prensa inglesa criticó mucho a sus jugadores y elogió a los nuestros que, con una más prolongada preparación, probablemente hubieran resultado campeones.

Recordemos sus nombres para la historia:

Leopoldo Saínz de la Maza Gutiérrez-Solana y Gómez de la Puente. Conde de la Maza.
Álvaro de Figueroa y Alonso-Martínez. Marqués de Villabrágima.
Hernando Fitz-James Stuart y Falcó Portocarrero y Osorio. Duque de Peñaranda de Duero.
Jacobo María Fitz-James Stuart y Falcó Portocarrero y Osorio. Duque de Alba de Tormes.

El señor José María de Figueroa y Alonso-Martínez acudió como suplente y no debutó.


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Para saber más:
  • Arrechea Rivas, F., Olímpicos Españoles I. De los Orígenes a 1936, Bubok, 2011.
  • Cinnamond, N.J., El Polo, Librería Catalonia, Barcelona, 1930.
© Fernando Arrechea Rivas

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martes, 14 de junio de 2011

14 DE JUNIO DE 1900. VILLOTA Y AMÉZOLA CAMPEONES



La mayor de las alegrías nos invade al transmitir a nuestros lectores la crónica de nuestro viaje a París y la victoria de nuestros compatriotas, los animosos pelotaris amateurs y destacados sportsmen Francisco Villota y José de Amézola en el Campeonato del Mundo de Cesta Punta disputado recientemente en la capital francesa.

No aburriremos a nuestros distinguidos lectores con una retahila de anécdotas y eventos de la Exposición Universal que, con tanto éxito, se está llevando a cabo en París. Tampoco entraremos a debatir la cuestionable exhibición de tópicos de la España más “cañí” de nuestro pabellón, tiempo habrá para ello en otras crónicas. En la actual, nos centraremos en la participación de sportsmen españoles en los Concursos Internacionales de Ejercicios Físicos y Deportes que se están desarrollando en el marco de la Exposición y que parecen haber substituido (para nuestra mayor sorpresa) a los programados Juegos Olímpicos que se habían anunciado tras el éxito de la primera edición disputada en Atenas en 1896. Ningún rastro de los Juegos hemos encontrado en París y nuestra consulta sobre los mismos ha sido recibida con gestos de sorpresa o comentarios despectivos, llegando a oír frases como: “nada pintan los amateurs del barón de Coubertin en esta Exposición” o “el programa olímpico presentando por Coubertin era mezquino e indigno para la nación”.

Lo cierto es que no tenemos claro si hemos asistido a los II Juegos Olímpicos o no, lo que podemos transmitirles es que hemos presenciado campeonatos del mundo para amateurs y para profesionales del mayor nivel, así como exhibiciones y torneos de todos los deportes conocidos y otros de lo más exótico y novedoso.
En muchos de estos campeonatos y torneos han competido con la mayor brillantez varios compatriotas amantes del sport, de entre los que destacan, como hemos avanzado, los puntistas amateurs campeones del mundo: Amézola y Villota.

Otros sportsmen amateurs españoles que han defendido nuestra enseña en estos Concursos han sido: el gran esgrimista don Mauricio Álvarez de las Asturias, duque de Gor y los animosos y jóvenes scullers del Real Club de Regatas de Barcelona, señores Camps, Fórmica, Vela, Margarit y Quintana. En las pruebas velocipedistas ha destacado un tal Fernand Sanz (francés) sobre cuya verdadera identidad no podemos dar más detalles por nuestra lealtad inquebrantable a la Corona y a la Reina Regente. El lector más informado entenderá nuestro silencio.

Otros sportmen franceses de origen español de los que hemos tenido noticia han sido el señor François Vilamitjana (segundo clasificado en dos pruebas de vela) y un brillante gimnasta procedente de Orán (ciudad de alma españolísima en el África Francesa) llamado Joseph Martínez.

Entre los participantes en diversos torneos populares alejados del espíritu olímpico y amateur propugnado por el barón de Coubertin, hemos encontrado a los siguientes distinguidos caballeros: don Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa de Asturias (segundo clasificado en un torneo de tiro al pichón), don Camilo Hurtado de Amézaga (también en el tiro al pichón), don Luis de Errazu (caballero del polo) y el marqués de Guadalmina con su hermoso carruaje en la exhibición de los mismos. Así como a varios sportsmen profesionales que han buscado su sustento en estos concursos: los pelotaris Barrenechea e Ituarte (campeones del mundo profesionales), Abadiano y Elícegui, el atleta Estella y el velocipedista Soler.

Todos han destacado por su patriotismo e hidalguía, pero insistimos en destacar la histórica victoria de los señores Amézola y Villota y pasamos a relatar la misma tal y como la vivimos.
Respondiendo a la convocatoria efectuada por la organización del concurso de pelota vasca a través de los consulados franceses nuestros animosos puntistas, los señores Amézola y Villota (entrañables amigos desde los tiempos del bachillerato en el Instituto de Bilbao) viajaron a París acompañados por el hermano de don Francisco, el insigne ingeniero señor Álvaro Villota y Baquiola.

Se presentaron en el frontón de la Sociedad Vasca de París, sito en la calle Pauline Borghèse nº26 de Neuilly-sur-Seine el jueves 14 de junio a la hora acordada y allí conocieron a sus únicos rivales: dos vascos franceses afincados en la capital gala llamados Durquetty y Etchegaray. Fuimos testigos de discusiones entre estos aguerridos vascos del norte y los responsables de la organización: los señores Béguin y Petit y de la ansiedad de nuestros representantes por iniciar el partido y dilucidar el campeonato mundial amateur en juego.

El partido se inicio con retraso y a los pocos minutos de iniciarse los franceses se retiraron entre protestas del público y gritos de los organizadores. Según supimos después renunciaron ”en razón de los cargos impuestos a la organización”. Poderoso caballero es don dinero.

Nuestros amigos José de Amézola (nacido en Urcabustaiz, Álava, residente en Bilbao) y Francisco Villota (de Madrid, aunque hijo de hidalgos de Mioño, provincia de Santander) fueron proclamados campeones del mundo amateurs de pelota vasca (medalla de oro olímpica si esto hubieran sido unos Juegos Olímpicos) y recibieron unos objetos de arte de recompensa entre algún grito aislado de alegría de los españoles allí presentes. Como pareja campeona quedaron registrados en el libro oficial y así los recordará la historia.

Pero la historia tiene otro final del que fuimos privilegiados testigos: nuestros campeones no quedaron conformes con este desenlace y mostraron su disgusto por haber efectuado tan largo viaje para no jugar, con la complicidad de varios aficionados franceses y españoles al noble juego de la pelota pronto nació la idea de jugar unos partidos individuales (al margen de la organización y de sus reglas y normas) de cesta punta para escoger al verdadero e individual campeón: nuestro querido amigo don Francisco Villota Baquiola resultó vencedor.

Enhorabuena.

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Notas aclaratorias:

-Evidentemente este artículo es un ejercicio de “historia ficción” en el que intento reconstruir (basándome en las fuentes primarias a las que he tenido acceso: prensa de la época, libro oficial de los Concursos, testimonio de familiares) lo ocurrido en París en 1900, utilizando el lenguaje y el estilo narrativo de la época.
-Las frases entrecomilladas son literales y proceden de la prensa de la época o del libro oficial de los Concursos.
-El ciclista francés Fernand Sanz era Fernando Sanz y Martínez de Arizala, hijo no reconocido de Alfonso XII con su amante la cantante de ópera Elena Sanz, hecho censurado en la prensa de la época.
-El hecho de que el hermano de Villota les acompañara en el viaje nos fue transmitido por doña Ana Careaga Villota (sobrina nieta de don Francisco Villota).
-La disputa de partidos oficiosos individuales y la victoria final de Villota aparece en L´Almanach des Sports 1901 y en un artículo homenaje que le dedicaron en Gran Vida en marzo de 1904.
-En agosto de 2004 el COI reconoció a Villota y a Amézola como medallistas de oro en París 1900. En 2008 publiqué sus identidades completas (José de Amézola y Aspizúa y Francisco Villota Baquiola).

© Fernando Arrechea Rivas

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sábado, 11 de junio de 2011

FERNANDO SANZ Y MARTÍNEZ DE ARIZALA, MADRILEÑO OLÍMPICO



Preside esta entrada una foto de Fernando Sanz (a la izquierda) ganando el Campeonato de Francia de Boxeo de 1904, el primer "Borbón Olímpico" al que hemos dedicado dos entradas anteriores:
fue además de un excelente ciclista (plata en París 1900), un gran boxeador (Campeón de Francia en 1903 y 1904). Su circunstancias personales (hijo ilegítimo de Alfonso XII con la cantante de ópera Elena Sanz, su pleito perdido en 1908 para ver reconocido su apellido) le han convertido durante decenios en un personaje molesto, uno de los "Borbones incómodos" de los que hablaba Juan Balansó. Su sobrina Marie Louise Sanz de Twittig (última nieta de Alfonso XII) prosigue hoy con el litigio por el apellido Borbón.
No sé si algún día Fernando Sanz y Martínez de Arizala será rehabilitado en la historia de la Casa Real, lo dudo. Personalmente me conformaría con que fuera incorporado a la historia del olimpismo español, incluso me daría por satisfecho si fuera citado en las recopilaciones de olímpicos madrileños. Pues va a ser que no.

Hace algunas semanas fue presentado el libro Madrileños Olímpicos de la Fundación Madrid Olímpico, obra de don Manuel Frías Alonso y que pretende ser una recopilación de los deportistas olímpicos nacidos en la Comunidad de Madrid. Fernando Sanz (nacido en Madrid el 22 de febrero de 1881, medalla de plata en ciclismo en París 1900), no aparece en el mismo.
Tampoco es el único ausente, de hecho la inmensa mayoría de los madrileños olímpicos anteriores a Londres 1948 brillan por su ausencia: atletas como Diego Ordóñez, Carlos Botín, Federico Repáraz, José Luis Grasset, Julio Domínguez, José Andía, tenistas como José Miguel Fernández de Liencres, tiradores como Antonio Vázquez de Aldana, boxeadores como Emilio Bautista, esgrimistas como José Manuel Delgado, Miguel Zabalza, Jesús López Lara, jinetes como Emilio López de Letona, nadadores como Pedro Méndez, jugadores de hockey sobre hierba como los hermanos Chávarri o Rafael Ruíz Gijón, esquiadores como Ramón Blanco, el futbolista Manuel Hernández (olímpico con EEUU), etc.
La lista sería interminable.
El propio autor se disculpaba en la presentación: "Se ha intentado hacer una recopilación lo más completa posible de los olímpicos madrileños, pero la falta de datos históricos en esta materia nos ha podido llevar, quizás, a que algún deportista haya quedado excluido de forma involuntaria. En ese caso, pedimos disculpas de antemano".
Efectivamente, es el caso. Disculpas aceptadas.

Fernando Sanz no aparece en este libro de los Madrileños Olímpicos. El otro pionero de 1900, el pelotari Francisco Villota sí lo hace, en lo que debemos considerar como un descubrimiento del autor, ya que no se citan fuentes. Enhorabuena.

Mi recuerdo también a los olímpicos madrileños excluidos de manera intencionada por no haber nacido en la provincia. Es el caso de mi admirada Gloria Viseras Díe, componente del equipo nacional de gimnasia en Moscú 80 y nacida en México de manera accidental (su padre era el delegado de la Agencia EFE), aunque madrileña al 100%, Comunidad a la que ha representado en infinidad de campeonatos y que ahora la excluye de esta recopilación porque en su DNI dice que nació en México.
En otras recopilaciones autonómicas que manejo (como las catalanas de Ricardo Sánchez Lozano o de Joan Fauria i Garcia) se han seguido criterios más flexibles y generosos incluyendo a deportistas nacidos fuera pero residentes en la región o afiliados a clubs locales. Es un criterio que comparto, en mi humilde opinión cuando tratamos temas tan sensibles en los que se reconoce el sacrificio y entrega de jóvenes (niñas en el caso de la gimnasia), utilizar un baremo meramente geográfico me parece desafortunado.
Pero es un criterio, otra cosa es la ausencia de muchos olímpicos madrileños nacidos en Madrid, para eso no hay más excusa que "la falta de datos históricos en esta materia".
Para la ausencia de fuentes, bibliografía, etc. en la información ofrecida sobre (por ejemplo) Francisco Villota Baquiola tampoco encuentro respuesta, supongo que ya se considera "información de dominio público" y no se considera oportuno.
Lo que pasa es que para que algunas informaciones (como el nombre completo de Villota, desconocido hasta 2008:
http://olimpismo2007.blogspot.com/2008/08/se-lalamaba-franciscofrancisco-villota.html , http://www.soitu.es/soitu/2008/08/12/flts11/1218528597_717896.html) lleguen a ser públicas, algún desgraciado ha tenido que pasarse muchas horas en hemerotecas o bibliotecas o entrevistando a familiares.
Yo lo citaría, como siempre cito a mis predecesores en esta ingrata materia, dejando al margen discrepancias historiográficas, ideológicas o incluso personales. Estoy pensando en Conrado Durántez, Jesús Telo, Joan Fauria, Antonio Alcoba, Felix Martialay, etc. Pero no todo el mundo lo hace en este mundillo. Criterios.

© Fernando Arrechea Rivas