domingo, 11 de marzo de 2012

LA FEDERACIÓN GIMNÁSTICA ESPAÑOLA. ENTIDAD PRECURSORA DEL COMITÉ OLÍMPICO ESPAÑOL Y DE LAS FEDERACIONES DEPORTIVAS ESPAÑOLAS.


El periodista Narciso Masferrer y Sala (Madrid, 26 de abril de 1867 – Barcelona, 10 de abril de 1941) fue, probablemente, el primer promotor del deporte en España con una visión global y ambiciosa y la primera persona que tuvo clara la necesidad de organismos nacionales que actuaran como Asociación Nacional del Deporte, así como de federaciones de cada deporte y campeonatos nacionales. Esta propuesta, con algunos matices, se concretará en la creación de la Federación Gimnástica Española el 7 de junio de 1898 en respuesta al llamamiento efectuado por Masferrer desde las páginas del rotativo barcelonés Los Deportes (creado por él en 1897) el 1 de marzo de 1898 a todos los deportistas españoles para crear una “Confederación de las Sociedades Gimnásticas Españolas”. Respondieron favorablemente al llamamiento: el Gimnástico de Tarragona, la Asociación Nacional de Profesores Oficiales, el Gimnasio de Vigo, el Club Gimnástico de Cartagena, la Sociedad Catalana de Gimnástica y la Sociedad Gimnástica de Orense. Poco después se incorporó la Sociedad Gimnástica Española, que había mostrado iniciales reticencias a la iniciativa. José Canalejas y Méndez (Ferrol, La Coruña, 31 de julio de 1854 – Madrid, 12 de noviembre de 1912), diputado, ex ministro de Fomento, Gracia y Justicia y Hacienda y presidente honorario de la Asociación Catalana de Gimnástica, fue elegido primer presidente de la FGE.

La primera asamblea de la FGE tendrá lugar el 26 de septiembre de 1899 en Madrid y estará acompañada por un festival gimnástico (en el sentido más amplio del término, ya que se disputarán competiciones de numerosos deportes). Este matiz es importante ya que se tiende a decir, de forma simplificadora, que la FGE es un antecedente directo de la Federación Española de Gimnasia. Lo cierto es que la gimnasia ocupaba un lugar prioritario en sus objetivos, pero en realidad sus ambiciones abarcaban todos los deportes e incluso actividades culturales o folclóricas. La FGE es antecedente de la federación de gimnasia, en efecto, pero también de la de atletismo, de la de fútbol y de la de prácticamente todos los deportes (sólo el ciclismo, la colombofilia, la vela y el tiro tuvieron estructuras federativas o pseudofederativas propias en esta época). También del Comité Olímpico Español. Sin olvidar su vertiente cultural y pedagógica de clara influencia regeneracionista. El hecho de que la Federación Española de Gimnasia al fundarse en 1932 tuviera por primer nombre Federación Gimnástica Española y fuera una iniciativa de la Sociedad Gimnástica Española facilita la confusión, pero debemos diferenciar las dos entidades.

El antecedente directo de la FGE fue la citada Sociedad Gimnástica Española, fundada por el omnipresente Masferrer junto a Emilio Monjardín, Emilio Coll y Eduardo Charles en Madrid el 2 de marzo de 1887. Los objetivos de la SGE eran ambiciosos: “…trabajar con todos sus afanes hasta ver funcionar una sociedad popular, democrática, que pusiera los deportes al alcance de todos los aficionados, que el estudiante, el empleado, el obrero pudieran combatir los vicios y embrutecimiento de la vida de esclavitud, de trabajo constante, con la expansión y equilibrio que proporciona al espíritu las emociones del deporte y lograr un desarrollo armónico de inteligencia y salud”. Nada más y nada menos. (1)

Al fundarse la FGE su sede social sería la de la SGE (calle Libertad, 15 de Madrid) y sus cuatro fundadores (Masferrer, Monjardín, Coll y Charles) vocales del Comité Ejecutivo. Los Deportes (calle Montjuich del Carmen, 5 de Barcelona) sería su órgano de difusión y Marcelo Santos Sanz Romo (Olmeda de Cobeta, Guadalajara, 1 de noviembre de 1859 – Madrid, 21 de julio de 1942) su secretario general.

Sanz Romo había sido director de la SGE y de la Asociación Nacional, director de la Escuela Física de Madrid y miembro del Tribunal para el ingreso en el Profesorado de Gimnasia. En septiembre de 1900 asistió en París al Congreso Internacional de Educación Física y llegó a ser Secretario del COE en 1912. Debe ser recordado como uno de los grandes divulgadores del deporte, la eduación física y el olimpismo en España. (2)

El primer objetivo de la FGE fue contar con delegados en las provincias, en julio de 1898 ya había delegaciones en todas, aunque la mayoría tenían una existencia meramente formal sin desarrollar actividad alguna, lo que pronto sería foco de problemas y conflictos. La organización de Asambleas (1899 en Madrid, 1900 en Barcelona, 1901 en Zaragoza) y “Fiestas Federales” (con competiciones de varios deportes, fútbol entre ellos) fueron los grandes logros de la FGE en su corta existencia. El 20 de marzo de 1902 fue declarada “Sociedad de verdadera utilidad pública”, para entonces ya había entrado en crisis y en descomposición. En 1906 varias cartas y artículos (de Masferrer entre otros) en las páginas de una nueva publicación (El Mundo Deportivo) lamentaban la desaparición de la FGE.

En noviembre de 1905 se funda la segunda entidad polideportiva nacional: el Comité Español de los Juegos Olímpicos (conocido como Comité Olímpico Español con posterioridad), una iniciativa del Comité Olímpico Griego para que España acudiera a los Juegos Olímpicos Intermedios de Atenas 1906. Su presidente era el marqués de Cabriñana del Monte y el responsable del football Carlos Padrós Rubio (Barcelona, 9 de septiembre de 1870 – Madrid, 30 de diciembre de 1950), presidente del Madrid FC. Otro de sus integrantes relacionado con el fútbol era Eduardo González de Careaga y Escobosa (delegado en Bilbao y responsable del remo y deportes náuticos), cuyo hermano Enrique era el presidente del Athletic. Román Macaya era el delegado en Barcelona. Finalmente España no acudió a Atenas y el marqués de Cabriñana se disculpó ante los griegos con una carta llena de excusas: “algunos de los que querían acudir eran profesionales”, “otros no tenían las condiciones físicas adecuadas para luchar con honor” o “les faltaba educación y savoir vivre”, “el gobierno mostró poco interés…” (3) Hay que reseñar que el fútbol era objetivo prioritario de esta hipotética expedición olímpica española y que hubiera supuesto el debut de nuestra selección (14 años antes de Amberes 1920).

Cabriñana siguió al frente del Comité hasta 1909 cuando fue forzado a dimitir por el Infante Don Carlos (abuelo materno del rey Juan Carlos) y substituido por Gonzalo de Figueroa, marqués de Villamejor, quien el 25 de noviembre de 1912 formó “su” Comité Español de los Juegos Olímpicos incluyendo nuevamente a Padrós en la ejecutiva y a Marcelo Sanz Romo como secretario.

El asesinato de Canalejas (primer presidente de la FGE y Presidente del Gobierno entonces) el 12 de noviembre de 1912 había facilitado el acceso a la presidencia a Álvaro de Figueroa, conde de Romanones (hermano del marqués de Villamejor). Villamejor vinculaba este magnicidio y la llegada de su hermano al poder con su decisión de constituir "su" Comité Español de los Juegos Olímpicos en una carta al barón de Coubertin el 20 de noviembre de 1912. (4) La huella de la Federación Gimnástica Española seguía presente por vericuetos insospechados.

Notas:

(1) Rivero Herraiz, A. El Deporte en la Edad Contemporánea: El deporte como elemento modernizador de la sociedad española (1910-1936). Museo del Juego.

(2) Marín García, E. D. Marcelo Santos Sanz Romo, iniciador y propagandista de la eduación física en España: vida y obra. Tesis Doctoral, Universidad de Alcalá, 2009.

(3) Carta del marqués de Cabriñana del Monte a Spyridon Lambros, secretario general del Comité de los Juegos Olímpicos. Archivos del Comité Olímpico Griego (HOC) K-15-Φ11-E3.

http://olimpismo2007.blogspot.com/2012/01/el-nacimiento-del-comite-olimpico.html

(4) Carta del marqués de Villamejor al barón de Coubertin. Archivos del Comité Olímpico Internacional.

Foto: Narciso Masferrer.

© Fernando Arrechea Rivas