sábado, 21 de abril de 2012

LOS JUEGOS OLÍMPICOS OLVIDADOS. ATENAS 1906


Grecia tras el éxito de los Juegos de 1896, había intentado convertirse en sede permanente de los mismos, algo a lo que Coubertin se oponía frontalmente ya que su proyecto se basaba en la universalidad del olimpismo. Pero el proyecto de Coubertin parecía abocado al fracaso y a la desaparición tras el fiasco de París 1900 y la posición del barón al frente del COI se había visto muy debilitada, por lo que se vio obligado a negociar con los griegos y con sus críticos en el Comité y a transigir con la celebración de unos Juegos intercalados que se celebrarían en Atenas por primera vez en 1906 y posteriormente en 1910, 1914, etc. Siempre dos años después de cada edición “ordinaria” de los Juegos Olímpicos.
San Luis 1904 fue un nuevo fracaso y el barón se encontraba en una posición difícil, muchos miembros del COI le cuestionaban y los griegos, con el eficiente y tenaz Spyridon Lambros al frente, trabajaban en la organización de sus Juegos y en la creación de nuevos comités nacionales al margen de Coubertin. Uno de los comités formados, tal y como pudimos demostrar aportando la documentación original localizada en los archivos del Comité Olímpico Griego, fue el español presidido por el marqués de Cabriñana del Monte.
El 22 de abril de 1906 el rey Jorge I inauguró los Juegos Olímpicos de Atenas 1906 en el Estadio Panathinaiko. Fueron unos Juegos brillantes que permitieron al olimpismo sobrevivir a los fracasos de 1900 y 1904, por primera vez se vio una Ceremonia de Inauguración propiamente dicha, las delegaciones desfilaron tras sus banderas y hubo una Villa Olímpica para deportistas (el Zappeion). El éxito fue rotundo y varios miembros del COI lo vivieron en directo y felicitaron a Grecia por ello, no así Coubertin que se quedó malhumorado en París planteándose como borrar esta edición de los Juegos y recuperar el control absoluto del COI y de todos los aspectos del olimpismo, incluida la historia. Y lo consiguió: las Guerras Balcánicas y la Primera Guerra Mundial impidieron la celebración de los Juegos en Atenas en 1910 y 1914, en esos años el barón recobró el poder y consiguió sacar adelante una Carta Olímpica que fijaba el carácter cuatrianual de los Juegos. Los Concursos de Ejercicios Físicos y Deportes de París 1900 fueron incorporados sin complejos como II Juegos Olímpicos y los Juegos Olímpicos de Atenas 1906 borrados del palmarés y de la historia en una de las muchas alcaldadas del barón de Coubertin.
En 1948 el historiador olímpico y miembro del COI Ferenc Mezö planteó que se reconsiderara esa exclusión de Atenas 1906 y se creó una comisión para estudiarlo (Brundage Commission) que emitió un veredicto en la sesión del COI de Roma en 1949: proposición rechazada. La mayoría de historiadores olímpicos no compartimos en absoluto esa decisión por injusta, arbitraria y por lo que supone de reescribir la historia y de desaire a Grecia. El COI no reconoce las medallas de 1906, nosotros sí.
Como ya explicamos ampliamente la formación del Comité Olímpico Español con ayuda del Comité de los Juegos Olímpicos (actual Comité Olímpico Griego) no supuso la participación española en Atenas 1906. El 26 de marzo de 1906 el marqués de Cabriñana enviaba este histórico telegrama a Atenas: “Olympique. Athenes. Ecrivons comité sentiment espagnoles impossible concourir Olympiques. Cabriñana”

Y posteriormente esta carta llena de excusas: algunos de los que querían ir eran profesionales, los amateurs no tenían nivel suficiente o carecían de educación y “savoir vivre” para viajar a Atenas y representar a España. Además el gobierno mostró poco interés. Por todo ello se vio obligado a desistir pese a la satisfacción que le hubiera producido ver a deportistas españoles competir en los Juegos.       

Cabriñana devolvió los 3000 francos que le habían dado los griegos para gastos y se finiquitó el tema. Pero algunos medios españoles se hicieron eco de la ausencia española en Atenas con pesar, facilitando incluso los nombres de aquellos deportistas que pudieron haber viajado. Especialmente el Heraldo de Madrid, que el 28 de marzo (dos días después del telegrama de Cabriñana)

Los tiradores Antonio Micó y Antonio Fernández Barreto, los esgrimistas conde de Asmir (Luis Rodríguez y Fernández Cueto) y Juan Bautista Arregui y una selección española de fútbol que podría haber sido el Madrid FC o el Athletic (campeón y subcampeón de la Copa de 1906) o un combinado de ambos.
Dos de ellos (el conde de Asmir y el comandante Barreto) eran miembros del Comité Español de los Juegos Olímpicos, Micó estuvo a punto de ser olímpico en 1920, pero tuvo que renunciar por problemas familiares y el conde de Asmir sonó en las quinielas de posibles tiradores de esgrima españoles para los JJOO de 1924 y 1928, sin llegar a viajar. Ninguno de ellos llegaría a ser olímpico. El debut de la selección española de fútbol en 1906 (14 años antes de Amberes 1920) hubiera supuesto un hito que no parece ser recordado por nadie, el responsable del fútbol en aquel primer COE de 1905-1906 era Carlos Padrós, presidente del Madrid.
El 5 de mayo de 1906 el Heraldo de Madrid retomaba el tema de la ausencia española en los Juegos de Atenas con tristeza: “No tuvo España representación, cuando la pudo llevar muy lucida y en condiciones de luchar con los campeones mejores; pero el Estado no concede amparo alguno para tales excursiones a los sportsmen nacionales y los próceres apenas si se dan cuenta cabal de la importancia de los ejercicios físicos. Aparte las colectividades de animosos jóvenes, a sus propios recursos entregados, de las luchas clásicas de la Grecia sólo se conserva en España tradición por la chiquillería.”

© Fernando Arrechea Rivas