lunes, 16 de abril de 2012

WILLIAM TARIN MAURER



Quizás los vecinos de la calle de William Tarin Naurer del barrio de L´Albada de Tarragona o los que conozcan los libros y artículos publicados sobre aquel mítico deportista suizo que introdujo en Tarragona muchos deportes (atletismo, ciclismo, fútbol), además de practicarlos casi todos, se sorprenderán del título de este artículo y pensarán que me he equivocado al escribir su segundo apellido.
Debo decirles que no me he equivocado, el error está en el nomenclátor tarraconense y en muchos libros y artículos publicados. Se llamaba Maurer (con m de metedura de pata) de segundo apellido.

Así podemos comprobarlo en los siguientes documentos:
- Su partida de nacimiento (20 de abril de 1869) y bautismo (20 de junio de 1869), localizada en los archivos de Lausana, que acredita que se llamaba François William Tarin y sus padres Auguste Eloi William Charles Tarin y Joséphine Judith Julie Maurer.


- La esquela de su padre en la Gazette de Lausanne el 28 de junio de 1900.


- La esquela de su madre en la Gazette de Lausanne el 16 de enero de 1909.


En defensa de los propagadores y divulgadores recientes del error diremos que es un error antiguo, cuando Tarin se suicidó en Madrid el 11 de mayo de 1926 algunos medios publicaron por primera vez mal su apellido materno (Naurer, diario Tarragona) y otros lo escribieron correctamente (Maurer, Diario de Tarragona). Y ya sabemos como funcionan estas cosas en este país nuestro: alguien comete una errata, otros le copian sin molestarse en acudir a las fuentes y un personaje que debería ser recordado con agradecimiento por ser el divulgador de casi todos los deportes en Tarragona es homenajeado con un error en el nombre.

William Tarin Maurer es un personaje de biografía apasionante del que sólo se recuerdan algunas anécdotas y logros (básicamente deportivos), hay otras facetas olvidadas como su interés por la cultura y la historia (fue el introductor en Tarragona del esperanto y divulgó en Suiza la figura de su compatriota el general Teodoro Reding, héroe de la Guerra de Independencia muerto y enterrado en Tarragona, por poner sólo dos ejemplos).

Es importante en estos momentos de crisis y pesimismo volver la vista hacia el pasado y recordar a figuras como Tarin y otros tarraconenses ilustres, que con muchos menos medios de los que podemos disponer en la actualidad pusieron en marcha la Volta Ciclista a Tarragona en 1908, la primera de España y de las primeras del mundo. O consiguieron celebrar unos “Juegos Olímpicos” en Tarragona en 1917 o unas Olimpiadas Levantinas en 1924.

Su ejemplo podría servir para organizar con dignidad, austeridad e imaginación (mucha imaginación) unos Juegos Mediterráneos en 2017 para los que será difícil contar con grandes inversiones.

© Fernando Arrechea Rivas