sábado, 7 de julio de 2012

JOSÉ MARÍA MIRÓ TREPAT, PRIMER URUGUAYO OLÍMPICO


Es sabido que la República Oriental del Uruguay debutó en los Juegos Olímpicos en París 1924 con una delegación de 25 deportistas y un escritor que participaron en fútbol (medalla de oro), boxeo, esgrima y literatura.
Menos conocido es el hecho de que el primer deportista olímpico nacido en Uruguay (y ciudadano uruguayo en varias etapas de su vida) fue José María Miró Trepat en Amberes 1920.

José María Joaquín Pedro Miró Trepat nació en Montevideo el 15 de septiembre de 1872, siendo bautizado en la misma capital uruguaya el día 24 de diciembre.
Sus padres (Juan Miró Murtró y Teresa Trepat Peix) eran emigrantes catalanes y además de José María también fueron progenitores de Juan (1870-1944), Alejandro (1874-¿), María Antonia (1874-1935), Teresita (1877-1896) y Laureano (1883-1919).
Siendo muy joven José María se trasladó a Barcelona con su familia, ciudad en la que estudió derecho y se incorporó a la empresa familiar, dedicada a la construcción (responsable, entre otras muchas obras, del funicular del Tibidabo o la urbanización de la Gran Vía madrileña).

Su vinculación con el deporte fue temprana y una de las constantes de su vida, a pesar de sus graves problemas de salud (o tal vez para paliarlos), siendo más recordado en su faceta de directivo y mecenas de clubs de fútbol. Miró Trepat fue uno de los fundadores del Español de Barcelona (1900) y presidente de dicho club (1902-1906), además de "patrocinador" (aportó los trabajadores y los materiales) del primer estadio estable de los "periquitos", inaugurado el 6 de diciembre de 1903 junto al Hospital Clínico.
Con posterioridad (1907) se traslada a Sevilla buscando un clima más favorable a su salud y fue presidente del Sevilla FC (1912-1913), club al que "obsequió" con su primer estadio estable (Campo del Mercantil), repitiendo lo ocurrido en Barcelona.
En 1913 abandona Sevilla y pasa a dirigir la delegación de la empresa familiar en Madrid, en la capital funda junto a su hermano Alejandro un club de fútbol (el Racing Club de Madrid, fruto de la fusión de dos pequeños equipos anteriores) ¿y adivinan qué? En efecto, les construye un campo en el Paseo del General Martínez Campos (1918). Alejandro Miró Trepat sería presidente del Racing.
José María Miró Trepat en Barcelona, Sevilla, Madrid: tres ciudades, tres clubs de fútbol, tres estadios.

Además practicó automovilismo y tiro y fue dirigente de la Asociación de Clubs de Football en Barcelona y del Tiro Nacional en varias provincias.
Es muy poco conocido que participó en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 en tiro (siendo el único civil en un equipo formado por militares), concretamente en las modalidades de pistola 50 metros por equipos (12º) y pistola 30 metros por equipos (6º). El hecho de que Miró Trepat acudiera a los Juegos a última hora substituyendo a Antonio Micó por problemas familiares y la similitud entre sus apellidos ha provocado cierta confusión, pero tenemos bien documentada la participación de nuestro personaje por la prensa (La Vanguardia, 1/07/1920, Heraldo Deportivo, 5/07/1920, Madrid Sport, 5/08/1920) y podemos verle en varias fotografías de la expedición olímpica española.

José María Miró Trepat se casó con Montserrat Barbany y tuvieron cuatro hijos (Teresa, José, Laureano y Luis). Los dos últimos fueron asesinados en la Guerra Civil en la terrible Matanza de Usera ("El túnel de la muerte") en 1937, tenían 24 y 22 años. Además junto a ellos fue asesinado Joaquín Lopetedi Miró, de 17 años (hijo de Teresa y nieto de nuestro protagonista). Para rizar el rizo de las coincidencias trágicas en la misma matanza murió el Comandante de Infantería Antonio Bonilla Sanmartín, compañero de aventura olímpica de Miró Trepat en Amberes 1920.
Dos hijos, un nieto y un amigo fue el balance de pérdidas de nuestro olímpico uruguayocatalán en Usera en 1937.    
Él pudo salvar la vida a pesar de estar en todas las listas de personalidades a detener por exhibir su pasaporte uruguayo en las varias ocasiones que acudieron a buscarle. Lo que prueba que nos encontramos no sólo ante el primer deportista olímpico nacido en Uruguay, también ante el primer olímpico uruguayo.

Jamás se recuperó anímicamente de la tragedia familiar de la guerra y falleció en Madrid el 16 de junio de 1946.

© Fernando Arrechea Rivas