martes, 24 de junio de 2014

RESEÑA DEL LIBRO “EL CENTENARIO DEL COMITÉ OLÍMPICO ESPAÑOL. UN SIGLO DE OLIMPISMO” DE DON CONRADO DURÁNTEZ.

Hace un par de años para conmemorar el polémico Centenario del COE el señor Durántez publicó un breve libro (él mismo lo calificó de “folleto” en este imperdible reportaje de Álvaro Alonso: http://www.vavel.com/es/juegos-olimpicos/206099.html) titulado El COE. Un siglo al que dediqué una reseña.
Ya entonces (además de explicar que el mencionado folleto había sido publicado “para callar a toda esta gente”, es decir a un servidor) el señor Durántez anunciaba un nuevo libro sobre el tema que ha tardado más de lo esperado en ver la luz. Claro que calificarlo de “nuevo” es bastante osado ya que, como es habitual en la prolija producción historiográfica del autor se trata básicamente de un nuevo refrito de obras anteriores, esencialmente del citado folleto de hace un par de años que a su vez era El Comité Olímpico Español. Orígenes y naturaleza jurídica de 1999 (reeditado en 2003) con el único añadido de un capítulo dedicado a mi humilde persona.
Por lo tanto me da un poco de apuro elaborar una nueva reseña. Si al señor Durántez (y a quien se lo prorroga o publica) no le da apuro presentar el mismo libro una y otra vez durante quince años a mí sí me lo da el repetir una reseña con sólo dos años de margen. Además tendría que repetir la retahíla de erratas, omisiones y errores ya comentados en 2012 pues prácticamente todos se repiten.
Si a alguien le interesa que lea la reseña de 2012 pues todo sigue vigente: http://olimpismo2007.blogspot.com.es/2012/06/resena-del-libro-el-coe-un-siglo-de-don.html

Me limitaré a comentar los escasos aspectos novedosos de esta obra extensa (casi 500 hojas), a repetir algunos comentarios sobre viejos errores y a destacar algunos errores nuevos que por diversos motivos personales me apetece desvelar. La mayoría de los errores (son incontables) los dejo pasar pues doctores tiene la Iglesia y doctores y doctorandos tiene el COE, la Academia Olímpica Española y los incontables Centros de Estudios Olímpicos. No dudo que los encontrarán y repararán con la rapidez y brillantez habituales. También dedicaré algún espacio a destacar lo que me parece una gran injusticia.
Entre las escasas novedades de la obra están las muchísimas fotografías del señor Durántez que adornan el volumen y que pueden llevar a pensar que se trata de unas memorias más que de una historia del COE. De hecho al indicar la procedencia de las fotos hay muchísimas más procedentes del “Archivo Conrado Durántez” que procedentes del “Archivo Comité Olímpico Español” u otros.  Don Conrado es el protagonista absoluto de la obra (y debemos concluir que del COE) desde 1961 hasta 2012.
Entre los errores repetidos de libros anteriores me apetece destacar los siguientes:
- En la página 50 se llama a los puntistas vencedores del torneo para profesionales de 1900 “el bilbaíno Barrenechea y el madrileño Estuarte [sic]” y en la 51 “Barrenechea-Ituarte”. Se trataba de dos pelotaris de Marquina (Vizcaya) llamados Miguel Ángel Barrenechea y Juan Ituarte. Al también pelotari profesional José Elícegui (pareja de “Abadiano”) se le llama “Elízegi”.
- Por segunda vez en un libro del COE se escribe el nombre completo de los puntistas vencedores del torneo para amateurs de 1900 reconocidos por el COI como campeones olímpicos en 2004, aunque con alguna errata y sin mencionar al descubridor de su identidad (eso jamás). Página 51: “el madrileño Francisco Villota y Baquiola y al alavés José de Amézola y Aspizcúa [sic]” En las tablas finales de “medallistas olímpicos hispanos [sic]” (Pág.447, 459) se le llama José Amézola Aizpurúa [sic]. Pues ni Aspizcúa ni Aizpurúa. José de Amézola y ASPIZÚA. Otra vez será.
- Se menciona además al duque de Gor (esgrima, primer olímpico español), Amézaga (tiro al pichón) y Luis Errazu (polo). Destaca la ausencia en el libro (OTRA VEZ)  del equipo de remo del Real Club de Regatas de Barcelona formado por Antonio Vela, Ricardo Margarit, Joan Camps, José Formica-Corsi y Orestes Quintana y la de otros competidores españoles en los Concursos Internacionales de Ejercicios Físicos y Deportes de París 1900 (el marqués de Guadalmina, el ciclista profesional Soler, el atleta profesional Estella, etc.) Tampoco se menciona a Fernando Sanz (ciclista francés nacido en Madrid y medalla de plata, hijo no reconocido de Alfonso XII).

Entre los muchísimos errores y erratas y comentarios cuestionables que contiene el libro me voy a detener brevemente en los que afectan a mi ciudad natal (Tarragona) y a varios que aparecen en las ya mencionadas e impagables tablas de “Medallistas olímpicos hispanos [sic]”. El resto no me apetece señalarlos, seguro que serán rápidamente detectados y corregidos. O no.

Sobre la visita de Coubertin a Tarragona del 8 de diciembre de 1926 hay varios errores graves (Pág.148-152).  Dice en varias ocasiones que la visita fue el 8 de noviembre, en la nota sobre la foto de la dedicatoria del barón a la ciudad en cambio da la fecha correcta (8 de diciembre). En la nota que explica la foto realizada por Coubertin y su comitiva frente a la sede social del Gimnàstic en la Rambla Nova sin embargo escribe “Pierre de Coubertin en Cataluña  (¿Tarrassa?) a comienzo de noviembre de 1926. Su hija René y su esposa María tercera y quinta por la izquierda y a su lado y a su derecha Joan Gamper”. Ni es Terrassa (es Tarragona), ni es noviembre (8 de diciembre) ni aparece Gamper.

También se habla de una conferencia en el Liceo Francés de Tarragona que jamás se produjo entre otras razones porque en Tarragona no había ni hay ningún Liceo Francés.

En la página 447 aparecen unas tablas de "Medallistas olímpicos hispanos por orden cronólogico". Pese a elegir la palabra "hispanos" frente a la más lógica de "españoles" Lucio Minicio Natal no aparece en la lista. Lista encabezada por los "medallistas" de París 1900: Amézola y Villota (correcto) y el marqués de Villaviciosa de Asturias (incorrecto).

Aunque el festival llega en la relación de medallistas en Amberes 1920.
Según Durántez los medallistas en polo en 1920 fueron: Alvaro de Figueroa Alonso-Martínez, Luis de Figueroa de Velayos, Jacobo María Fitz-James Stuart y Falcó, Hernando Fitz-James Stuart y Falcó y Leopoldo Sainz de la Maza y Gutiérrez Solana.
Como llevo reiterando desde 2009 (http://olimpismo2007.blogspot.com.es/2009/01/los-componentes-del-equipo-de-polo.html) los componentes del equipo de polo en Amberes fueron los hermanos Fitz-James, Sainz de la Maza y Álvaro de Figueroa. También viajó José de Figueroa, no su hermano Luis (Conde de la Dehesa de Velayos) que estuvo en París 1924. 

En lo referente a los héroes de la Furia ("Sabino, a mi el pelotón que los arrollo", etc.) la lista tampoco tiene desperdicio:  incluye a 20 jugadores; entre ellos hay un "misterioso" R. Zunzunegui y está un tal Emiliano Pagazaurtundua González (en realidad Francisco Pagazaurtundua González-Murrieta). Faltan Manuel Carrasco Alonso y Ramón González Figueroa y hay varias erratas en los apellidos.
Los 21 jugadores de España en Amberes 1920 fueron (anotemos para consulta): Ricardo Zamora, Luis Otero, Mariano Arrate, Josep Samitier, José María Belausteguigoitia, Ramón Eguiazabal, Francisco Pagazaurtundua, Félix Sesúmaga, Patricio Arabolaza, Rafael Moreno "Pichichi", Domingo Gómez-Acedo, Agustín Eizaguirre, Pedro Vallana, Manuel Carrasco, Juan Artola, Agustín Sancho, Sabino Bilbao, Ramón Gil, Joaquín Vázquez, Silverio Izaguirre y Ramón González.
Eizaguirre, González y Carrasco no debutaron.
Lo gracioso del caso es que hace años publiqué los errores al respecto que había en la web del COE (http://olimpismo2007.blogspot.com.es/2009/01/criterios-para-ser-condiderado-olmpico.html).
Por lo visto la información no ha fluido a la velocidad necesaria.

Todos estos errores se repiten en otro anexo de culto titulado "Medallistas olímpicos hispanos por orden alfabético" (Pág. 459)

Grave tratándose de una obra supuestamente de referencia, "una pieza bibliográfica de singular valor que viene a llenar cumplidamente un vacío que la historia del olimpismo hispano urgentemente necesitaba..." dice el Presidente del COE en la introducción con una prosa curiosamente muy similar a la del autor de la obra. Todo se pega, menos la hermosura.

En fin, no es que como ciudadano español que paga sus impuestos me haga especial ilusión ver como una ínfima parte de los mismos sirve para pagar ediciones de lujo de libros publicados "para hacerme callar" (o para intentarlo vamos). Pero tampoco me quita el sueño. España y yo somos así, señora.

Fernando Arrechea




1 comentario:

alksander dijo...

Respecto a los Pagazaurtundua, es evidente que hay confusión entre los dos hermanos: Francisco y Emiliano. El segundo apellido es González, su madre Nicasia Amalia González Nieto. Puedes ver su registro de bautismo en 1896 en AHEB. Respecto a la defunción de Francisco he encontrado dos fechas 1958 y 1974... no sé cual es la correcta.