lunes, 16 de diciembre de 2013

HUNGRÍA-URSS. EL BAÑO DE SANGRE.


El 6 de diciembre se cumplió el 57º aniversario del partido más célebre de la historia del waterpolo: el Hungría-URSS jugado en la piscina olímpica de Melbourne correspondiente a la ronda final del torneo de waterpolo de los Juegos Olímpicos 1956.
Las tensiones deportivas entre los dos equipos venían de lejos. Los húngaros eran los grandes dominadores del waterpolo mundial y atesoraban tres oros y dos platas desde 1928, por su parte los soviéticos estaban empezando en el polo acuático y sólo habían podido ser séptimos en Helsinki 1952. En su único enfrentamiento olímpico hasta la fecha (en Helsinki) los magiares habían vencido 5-3.
Pero lógicamente esta tensión deportiva quedó en nada frente a lo ocurrido apenas un mes antes, cuando las tropas soviéticas aplastaron la Revolución húngara ocupando el país e impidiendo las reformas democráticas que estaba iniciando el gobierno de Imre Nagy.
Mientras los tanques rusos entran en Budapest, la selección de waterpolo se encuentra concentrada en las afueras de la ciudad y pueden ver las columnas de humo, las autoridades los evacuaron a Checoslovaquia (“por motivos de seguridad”) y desde allí viajaron directamente a Australia sin tener noticias de sus familiares. La situación emocional en la que llegaron a Melbourne es fácilmente imaginable. Varios países (entre ellos España) boicotearon aquellos Juegos Olímpicos en protesta por la invasión de Hungría y la participación de la URSS
En la primera fase del torneo de waterpolo, Hungría doblegó sin problemas a Gran Bretaña (6-1) y a Estados Unidos (6-2). Sin embargo los soviéticos caían frente a Yugoslavia (2-3) y sufrían ante Rumanía (4-3), para finalizar la ronda inicial con una cómoda victoria ante Australia (3-0).
En la fase final, los seis clasificados (Hungría, URSS, Yugoslavia, Italia, Estados Unidos y Alemania) debían jugar todos contra todos para decidir las medallas (los resultados entre ellos de la primera fase contaban, con el consiguiente hándicap soviético por su derrota ante Yugoslavia). Hungría no tuvo problemas ante Italia (4-0) y Alemania (4-0), mientras la URSS tenía más problemas frente a Italia (3-2) y Estados Unidos (3-1) y el 6 de diciembre a las 15:25 de la tarde llegó el partido que medio mundo esperaba: Hungría-URSS.
El partido fue durísimo desde el principio, con insultos y provocaciones entre jugadores. Los húngaros (apoyados por el público, entre los que había numerosos exiliados de su país) dominaron sin grandes problemas por 4-0. La estrella Ervin Zádor tuvo que abandonar el partido tras ser brutalmente golpeado por Prokopov, y fue ésa la gota que colmó el vaso del público. La policía australiana tuvo que intervenir y desalojar la piscina cuando faltaba un minuto para finalizar el partido.
Las imágenes de Zador sangrando aparecieron en toda la prensa mundial y nació la leyenda del “Baño de Sangre” o la “Sangre en el Agua” sobre la que tanto se ha escrito e incluso se han filmado películas (“Freedom´s Fury”, “Children of Glory”).

En el partido final Hungría venció a Yugoslavia 2-1 ganando la medalla de oro. Yugoslavia fue plata y la URSS bronce. Los magiares no abandonarían el podio olímpico de waterpolo hasta 1988 y en 2000, 2004 y 2008 volverían con la medalla de oro. Su dominio del medallero general del waterpolo con 15 medallas (nueve  oros, tres platas y tres bronces) es total. La URSS siguió progresando y ganó el oro en 1972 y 1980.
Recordemos el nombre de los 11 ganadores del oro olímpico de waterpolo en 1956: Dezsö Gyarmati, György Karpati, Ottó Boros, István Hevesi, Kálmán Markovits, Antal Bolvári, Mihály Mayer, László Jeney, István Szivos, Tivadar Kanizsa y Ervin Zádor.