martes, 7 de enero de 2014

¿SAN SEBASTIÁN 1924?

Según el diario francés L´Auto se consideró la candidatura de San Sebastián a los Juegos Olímpicos de 1924.
Es una noticia poco conocida de la que se hizo eco Ricardo Ruiz Ferry en el Heraldo Deportivo el 15 de septiembre de 1920. Al leerlo recuerdo una "inocentada" de los servicios informativos de la televisión vasca ETB de un 28 de diciembre (si la memoria no me falla) de 1991 en la que se decía que ante los retrasos y problemas de Barcelona se iban a trasladar los JJOO de 1992 a Donostia. La inocentada hubiera resultado más redonda si se hubiera rememorado esta noticia de los años veinte.
Gamper, Elias i Juncosa, Garcia Alsina y señoras en Amberes 1920.
Según la crónica de L´Auto, el Comité Olímpico Español, apoyado por el Gobierno, Alfonso XIII y otras personalidades españolas, había ofrecido al COI la ciudad de San Sebastián (Guipúzcoa) como sede de los Juegos de 1924, con la promesa de construir un estadio para 80.000 espectadores (en 1920 la ciudad tenía unos 61.000 habitantes) conectado al centro de la ciudad por tres líneas de tranvías.
La motivación de tan sorprendente ofrecimiento (¿por qué San Sebastián y no Madrid?) parecía ser torpedear la candidatura de Barcelona 1924, presentada ante Coubertin en Amberes por la Mancomunidad de Cataluña y el Comité Olímpic Català.
Ruiz Ferry (director y propietario de Heraldo Deportivo) era el encargado de prensa del COE y por tanto resulta significativo que diga: "sospechamos que no es exacta la intervención de la Delegación Española del Comité Olímpico Internacional en este asunto", aunque tampoco desmiente que la candidatura de San Sebastián fuera ofrecida al COI en el enrarecido contexto de aquellos JJOO de Amberes en los que el enfrentamiento entre el COE (Madrid) y el COC (Barcelona) llegó a límites insospechados.

El escándalo de las deudas dejadas en Amberes (15.000 francos belgas) provocó un aluvión de críticas y la desaparición del COE tras el fallecimiento del marqués de Villamejor en 1921.

Marqués de Villamejor

Recordemos que Coubertin concedió (casi por decreto) aquellos Juegos de 1924 a París, año en el que el COE (ya bajo la dictadura de Primo de Rivera) se "refundó" en Barcelona.