lunes, 30 de diciembre de 2013

BÉLA LAS TORRES. EL ÚLTIMO AUSTRACISTA.


Tras la victoria borbónica en la Guerra de Sucesión (1701-1714) miles de partidarios del Archiduque Carlos (de 25.000 a 30.000 personas) se exiliaron para escapar de la dura represión del bando vencedor. Se instalaron en diferentes reinos italianos de pasado español (Cerdeña, Nápoles, Milán) o en los Países Bajos, aunque una pequeña minoría (unos 1.500) se instaló en Viena junto a su Rey y unos 800 fundaron una nueva ciudad llamada Nueva Barcelona en el remoto Banato de Temesvar, en la actual Serbia (actualmente Zrenjanin).
Este fue el primer gran exilio político español y aunque muchos de estos austracistas regresaron a España tras el Tratado de Viena de 1725, una parte de ellos se quedó en el exilio para siempre y sus apellidos españoles fueron desapareciendo por matrimonio o asimilación. Con alguna excepción.
Béla (o Adalbert) Vilmos Akos Las Torres nació en Budapest el 20 de abril de 1890, su padre se llamaba Gyula (o Julius) Sandor Las Torres y era descendiente directo de exiliados españoles austracistas, posiblemente de la nobleza. Tenían un negocio de porcelana en la capital húngara.

Béla fue un nadador extraordinario: 18 veces campeón de Hungría, olímpico en Londres 1908 (medalla de plata en los relevos 4x200) y Estocolmo 1912. Estuvo en posesión del récord del mundo de los 400 metros libres en 1912.
Murió durante la Primera Guerra Mundial luchando para el Imperio Austrohúngaro, el 13 de octubre de 1915 en Herceg Novi (más conocida por su nombre italiano: Castelnuovo, actual Montenegro) a causa de la apendicitis y fue enterrado allí. Un descendiente de exiliados españoles a causa de una guerra enterrado en una ciudad a orillas del Adriático (a la que fue por otra guerra) 200 años después. Ciudad (Castelnuovo) que había sido española en 1538-1539. Una forma como otra cualquiera de cerrar un círculo. 
Una calle recuerda a Béla Las Torres en Budapest y la Federación Húngara de Natación le ha dedicado varios homenajes.